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domingo, 7 de julio de 2013

El lago español: Balboa, Magallanes y Urdaneta (I)

Un espectáculo al que estuve una vez a punto de asistir en directo fue una etapa del famoso rally de los 1.000 lagos, que se disputa cada verano en los alrededores de Jyväskylä, en el centro-sur de Finlandia. El rally ya no se llama "de los 1.000 lagos", sino sencillamente Rally de Finlandia, tal vez porque lo de "1.000 lagos" era más falso que un billete de 3 €. Los finlandeses presumen frecuentemente de que en su territorio hay más de 187,000 lagos, considerando como lago aquella masa de agua permanente con más de 500 m2 de superficie, lo que es un poco benevolente, lo reconozco. Dejémoslo en que hay más de 187.000 entre lagos y charcas venidas a más. Esto supone que tocan a un lagocharca por cada 30 habitantes y os puedo asegurar que los usan. La verdad es que tampoco hay mucho más que hacer, como para encima desaprovechar los lagos...

Uno de los saltitos del 1000 lagos
En España no hay tantos lagos en la actualidad, pero no hace tanto teníamos la exclusiva sobre un lago de cierto tamaño... más grande que el más grande de los lagos finlandeses, de hecho, más grande que TODOS los lagos finlandeses juntos, incluso más grande que toda Finlandia... ¡qué demonios! dejémonos de modestas comparaciones ¡MAS GRANDE QUE TODA LA TIERRA EMERGIDA JUNTA! Nuestra natural modestia nos impidió bautizarlo oficialmente como "el lago español" y se acabó quedando con el nombre de Océano Pacífico.


El hombre que subió una montaña y descendió a un nuevo océano


Núñez de Balboa sería (será) por sí solo merecedor de una entrada en profundosoconfusos, aunque nos estemos dedicando a personajes y hechos algo menos conocidos, de momento. Sin embargo no se puede hablar del Pacífico sin comenzar la historia con Núñez de Balboa escalando una montaña. Núñez de Balboa era extremeño, leonés y Vasco; lo primero por nacimiento, lo segundo por linaje y lo tercero por bautismo. Fue de los que llegaron a América en los primeros años, pero tampoco es que se deslomara demasiado al principio. Hizo algo de fortuna y después se dedicó a la molicie del ocio, saliendo de ella sólo cuando necesitó huir de sus acreedores, cosa que hizo como polizón con su perrillo de la mano. Como un pionero perroflauta, vamos. Por vicisitudes varias acabó asentándose en el norte de la actual Colombia, cerca de la frontera con Panamá, donde fundó la ciudad de Santa María la Antigua del Darién, la primera ciudad fundada por los españoles en tierra firme y la primera en la que una "moción de censura" se cargó al alcalde mayor Martín Fernández de Enciso, hecho que, a la larga, acabaría costando caro a Balboa.


Ese pedazo de canal, canal de Panamá (Imagen de la Wiki)

Desde allí realizó sucesivas expediciones, combates y alianzas con diferentes tribus indias, hasta que en 1513 tuvo suficientes indicios como para estar seguro de la existencia del que él denominaría Mar del Sur... y a por él que se fue. Por cierto, el nombre de Mar del Sur le viene por el rumbo  tomado por Balboa para cruzar el istmo de Panamá. No sé si os pasará como a mí, pero me parece algo contraintuitivo que el canal de Panamá no discurra de este a oeste, sino de norte a sur. Es más, el paso Atlántico-Pacífico avanza ligeramente hacia el este, pero es básicamente Norte-Sur. A lo que iba, que el 25 de Septiembre de 1513, pronto hará la friolera de 500 años, Balboa se convirtió en el primer europedo en divisar el Pacífico y unos días después (el 29 de Septiembre, en pleno veranillo) tomó posesión de ese nuevo mar en el golfo de San Miguel, así llamado por el santo del día. No deja de ser enternecedor imaginarse a todo un conquistador metiéndose hasta la rodilla en el mar, alzando su espada y "tomando posesión".. ¡de todo un océano! Con un par, supongo que a los habitantes de las lejanas Islas Marianas, tan felices junto a su fosa, les importaría una higa lo que un loco barbudo dijera a 15.000 km de distancia. Pues en un plazo sorprendentemente corto de tiempo se enterarían, vaya que si se enterarían...

En cierto modo, esta ingenuidad de don Vasco le acabaría haciendo perder la cabeza. Literalmente. Que se la cortaron, vamos, pero esa es historia para otro día. Hoy nos centramos en el océano, que sin duda contiene la sangre de muchos pioneros españoles, pero no la de Balboa, que fue ajusticiado junto al Caribe.

El "lago" estaba descubierto y se había tomado posesión de él, ahora había que ponerlo por obra...


Magallanes y Elcano se lanzan a lo desconocido.. ¿o no?


Fernando de Magallanes (o Fernão de Magalhães) fue un marino portugués que no debía andar muy contento con su patria ya que, tras guerrear por ella en Oriente y adquirir por esa zona un esclavo del que hablaremos luego, se vino a Castilla para proponer el viaje que demostrara que una ruta alternativa a las Molucas era posible y que le haría pasar a la historia. El emperador Carlos le compró rápidamente la idea y le concedió privilegios y medios para iniciar el viaje. El 20 de Septiembre de 1519 la expedición, compuesta por 5 naves con 234 paisanos a bordo, salió de Sanlúcar de Barrameda con la sana intención de cambiar el mundo. La verdad es que les costó, en concreto a Magallanes la misma vida, pero lo consiguieron.

En la entrada de hoy no es momento para entrar en el detalle de tan tremebundo viaje, sino sólo en la parte en la que, por primera vez, una expedición cruzó el Pacífico, vivió para contarlo y, mucho más importante, documentó el viaje. La vuelta al mundo al completo fue relatada por uno de los expedicionarios: Antonio de Pigafetta, italiano para más señas.

Faro situado en el Cabo Vírgenes. Foto robada miserablemente
de wikimapia. Lo siento.
Nos acercamos de nuevo a la expedición en la primavera austral de 1520, en concreto en el día de Santa Úrsula y sus once mil vírgenes (Nota, lo de las once mil parece ser una ligera exageración producto de un error de transcripción del ordinal "undécima" u "onceava", para las víctimas de la LOGSE). En tal fecha la flotilla dobló un cabo que daba acceso a una amplia bahía. En honor al día nombraron el cabo como "Cabo de las Once Mil Vírgenes", hoy senciallamente "Cabo Vírgenes" en el extremo sur de la Argentina continental. Para mejor entender todo lo que viene a continuación hay que ser consciente de que el extremo sur de América es mucho más ancho de lo que (al menos a mi) me dictaba la intuición. En concreto hay 430 km en línea recta entre los cabos que señalan ambas entradas del estrecho, pero su recorrido es de unos 560 km.

Esa bahía resultó ser la boca de un laaaaaaargo y abrupto estrecho hoy conocido como "Estrecho de Magallanes". La flotilla de Magallanes consistía en cinco naves al salir de España, pero a estas alturas ya se había perdido una, así que fueron solo cuatro las que se adentraron a reconocer el estrecho... saldrían las cuatro, pero no todas lo atravesarían.


"Y si no fuese por el capitán general, nunca habríamos navegado aquel estrecho; porque pensábamos todos y decíamos, que todo se nos cerraba alrededor. Pero el capitán, que sabía tener que seguir su derrota por un estrecho muy justo, según viera antes en un mapa hecho por aquel excelentísimo hombre Martín de Bohemia, destacó dos naves, la San Antonio y la Concepción --así se llamaban--, para ver qué había al fondo de la oquedad. Nosotros, con las otras dos naves --la capitana, por nombre Trinidad, y la Victoria--, anclamos a resguardo de la bahía. Sobrevino aquella noche una fuerte virazón; tal, que fue forzoso levar anclas y dejar que nuestras carabelas bailasen por la bahía cuanto cupo."
¿¡COMOR!? ¿Qué es eso de "un mapa hecho por Martín de Bohemia"? ¿Pero no habíamos quedado en que Magallanes estaba DES-CU-BRIEN-DO el estrecho? ¿Cómo es que había un mapa anterior? Además,  Martín de Bohemia había muerto en ¡1506! y por entonces el viaje documentado que más al sur había llegado en la costa americana había sido el de Vespuccio, en 1502, que llegó a los 32ºS. El estrecho de Magallanes se abre 20º más al sur. A ver, recapitulemos: Cristóbal Colón le habló de su proyecto de ir a las Indias por el Oeste a Juan II de Portugal y fue rechazado, por lo que al final se vino a España y convenció a Isabel la Católica. Magallanes le habló de su proyecto de ir a las Indias por el Oeste a Manuel I (sucesor de Juan II) y fue rechazado, por lo que al final se vino a España y convenció a Carlos I (nieto de Isabel).  En el caso de Colón, había fuertes rumores de que "sabía adonde iba" y ahora va Magallanes y se descuelga con una referencia a un mapa realizado por un alemán al servicio de la corona portuguesa...Una de dos, o la dinastía de reyes portugueses eran unos genios de nivel sideral, muy superior al de los de DECCA, o aquí hay gato encerrado. Lamentablemente, siglos de discusiones entre historiadores de todo pelaje no han resuelto el asunto, así que nos tendremos que quedar con la duda de si la gesta fue por intuición, por suerte o por robo de información por un extraordinario servicio de inteligencia.

En fin, corramos un estúpido velo sobre el asunto y retornemos a los 52ºS, donde habíamos dejado a la escuadra dividida: dos naves explorando y dos esperando, esta técnica se fue repitiendo para poder ir localizando la salida en cada uno de los canales que se abrían ante ellos.

"Adentrándonos por aquel estrecho, advertimos dos bocas: una al siroco, otra al garbino. El capitán general adelantó a la nao San Antonio, en compañía de la Concepción, para que viesen si la boca de la parte de siroco desembocaba en el Mar Pacífico. La nao San Antonio no quiso aguardar a la Concepción, pues se proponía huir para volver a España, lo cual hizo. Su Piloto, Esteban Gómez por nombre, odiaba sin límites al capitán general, a causa de que, antes que se aparejase nuestra escuadra, había él acudido al emperador en busca de que le diese algunas carabelas para descubrir tierras; pero, con la aparición del capitán general, Su Majestad no se las dio. En esa nave iba el otro gigante que apresáramos; pero murió apenas entraron en zona calurosa."

Réplica de la nao Victoria situada en Punta Arenas, en el mismísimo
Estrecho de Magallanes
De este tal Esteban Gómez ya habíamos hablado aquí, ya que con él iba embarcado Diego García, el del atolón. El gigante al que hacen referencia podría (o no, más bien no) ser un Yagán, pero me viene bien suponer que sí para traer a colación la palabra Mamihlapinatapai, que aprendí de niño y que viene a significar en la lengua yagán algo así como "una mirada entre dos personas, cada una de las cuales espera que la otra comience una acción que ambos desean pero que ninguno se anima a iniciar". No me digáis que no es un conceto precioso. Y útil.

Bien, la mala fortuna y la deserción han dejado a la flota reducida a tres naves: la Trinidad, la Concepción y la Victoria. Magallanes ordenó la búsqueda de la San Antonio, incluso llegaron de nuevo al cabo de las once mil Vírgenes, donde plantaron bandera y cartas en un alto, según la costumbre que ya vamos conociendo, para dejar constancia de su paso y el rumbo seguido.

Una de las chalupas enviadas por delante para explorar el terreno retornó informando haber encontrado la salida:

"Durante cuyos días enviamos una lancha bien acondicionada para que otease el cabo del otro mar. Volvió, anocheciendo el tercer día y explicándonos que habían entrado el cabo, sí, y el ancho mar también. El capitán general lloró de alegría, designando a aquél "Cabo Deseado", porque lo deseamos todos tanto tiempo."

Magallanes denomió la ruta descubierta "Estrecho Patagónico", él mismo había denominado Patagonia a toda la región, y lo describe como un canal fácil de transitar ya que hay numerosos y seguros puertos, muchos lugares donde aprovisionarse y buena pesca.

Por fin, el 28 de Noviembre de 1520 (miércoles), un mes y siete días después de entrar en el estrecho, tres naves españolas doblaban el Cabo Deseado y se adentraban en el Pacífico, lo que les colocaría en una situación manifiestamente mejorable...solo que ellos no lo sabían.

Retomaremos la expedición de Magallanes, su esclavo y el cierre del círculo pacífico en la siguiente entrada de profundosoconfusos, que es verano, hace mucho calor y no apetece escribir tanto...

PS: Me recomienda uno de mis lectores (de los dos (2) lectores) más cualificados que tal vez, es posible, puede que, según como se mire... haya quien no se haga idea de lo que supone cruzar el Estrecho de Magallanes sin ver un mapa detallado de la zona, ya que en los mapamundis habituales la escala no permite apreciar lo abrupto de esas costas. Dicho y hecho:


La chincheta amarilla es Cabo Vírgenes y la roja Cabo Deseado. La ruta marcada representa unos 570 km. La mitad occidental de la ruta recorre un canal estrecho y flanqueado por unas islas de costa extraordinariamente abrupta.



miércoles, 19 de junio de 2013

El Victorial: Niño y su pelota

Recomiendan los gurús de la autoayuda y gaitas similares que nos salgamos de vez en cuando de nuestra zona de confort, como ellos llaman a aquello sobre lo que sabemos al menos dos palabras seguidas. No me cabe la menor de que seguir semejante consejo es, no ya conveniente, sino necesario. Sin acciones fuera de nuestra zona de confort seguiríamos alrededor del fuego en nuestra cueva, felices y contentos. Parece claro que muchos de los personajes que nos han visitado en los último meses salieron de su zona de confort, pero vamos, que se alejaron decididamente de ella para no volver jamás. Por cierto, algún día dedicaremos un capítulo al origen de la frase "quemar las naves", tan española ella. Yo, que no reuniré en toda mi vida el valor mostrado por alguno de nuestros antecesores solo en un día, que soy de natural medroso y conservador, solo voy a asomar la nariz fuera de la zona de confort y además nada más que para una entrada, no vayamos a abusar.

Hoy vamos a conocer a un personaje curioso, bastante desconocido (creo) y que, aun guardando relación más que evidente con el temario que nos ocupa últimamente, lo hace en condiciones especiales. Para empezar, nuestro personaje de hoy nació en el siglo XIV y sus fazañas comienzan ya a finales de ese mismo siglo, aunque la mayoría son del XV. Además se da la curiosa circunstancia de que murió en 1453, lo que viene a coincidir en el tiempo con la Caída de Constantinopla, con la impresión de la Biblia de Gutenberg y con el fin de la Guerra de los cien años. O sea, que vino a morir con la EDAD MEDIA y actuó unos cien años antes del despliegue de las conquistas. Eso cuenta como salirse de la zona de confort, ¿no?

Así pues, suenen los laúdes y los pífanos, que retrocedemos al siglo XIV para conocer a... Pero Niño.

El Victorial

El Victorial
Dicen que detrás de cada gran hombre suele haber una gran mujer, seguramente es más que cierto. Lo que es cierto seguro, pero seguro, seguro, es que debajo de cada gran hombre suele haber un gran pelota; si no tenéis identificado al vuestro es que aún no habéis alcanzado el nivel de grandeza necesario para tenerlo. Pero Niño tuvo el suyo, de nombre Gutierre Díaz de Gámez que, aparte de su afición por el goma-suri, legó un documento interesantísimo: el Victorial, crónica de la vida de don Pero y de su época en general. El manuscrito original se conserva en la Biblioteca Nacional de España, a ver si un día de estos me presento allí, me saco el carnet y me lo llevo a casa un par de semanitas. 

El Victorial cuenta las andanzas de Pero Niño desde su infancia hasta su retiro de la vida pública y fue escrito por el alférez del conde, don Gutierre Díaz de Gámez. Como os podéis imaginar, don Gutierre no fue demasiado crítico con don Pero en la redacción de su biografía, así que hay que establecer un cierto factor de corrección a la hora de digerir el texto. Os adelanto que yo prácticamente no lo he aplicado, os lo dejo a vosotros. Lo que sigue está sacado de varias fuentes, pero todas beben a su vez del Victorial .

Pero Niño, Conde de Buelna

Pero Niño nasció a principios de 1378, hijo de Juan Niño e Inés Laso, que debía tener reconocida capacidad láctica, ya que al año siguiente fue tomada como ama de cría del primogénito de Juan I de Castilla y Leonor de Aragón: Enrique, Enriquito, por entonces. Puesto que era bastante anormal que una mujer noble se dedicara a amamantar niños ajenos, doña Inés recibió por aquella labor una pasta gansa de la época, bienes por valor de unos 50.000 florines, incluyendo las villas de Cigales, Berzosa y Fuente Bureba. Desconozco el tiempo que duró la cría, así como el consumo medio de un niño castellano de la época, así que no he sido capaz de calcular el precio que doña Inés sacó por litro suministrado. Lástima.

"En el nombre de Dios Padre, e fijo, é espíritu santo &c. Por ende nos acatando esto queremos que sepan por este nuestro previllejo todos los omes que agora son ó serán de aquí adelante como Nos don Juan &c., reynante en uno con la reyna Beatriz mi muger, é con el infante don Henrique mi fijo (...) conosciendo a vos Juan Niño é Inés Lasa vuestra muger, amos del dicho infante don Henrique mi fijo, é por la crianza limpia y noble que en dicho infante ficistes (...) damosvos e facemos bien é merced é donacion de los nuestros lugares de Cigales, que es en el infantazgo de Valladolid é de Berzosa é de Fuente Burueba, que son en la Merindad de Burueba, para que los ayares por juro de heredad para siempre jamás para vos e vuestros fijos legítimos que de vos vinieren..."

A los 10 años de edad el rey Juan I le puso a Perito un ayo para que le cuidara y enseñara. En el Victorial aparece una serie de consejos y enseñanzas de las que el niño Niño recibió. De lo más instructivo.

A partir de 1394 tenemos ya a don Pero, a la tierna edad de 16 años, batallando por el rey en Gijón, en Portugal y en Pontevedra, donde se había sublevado el arzobispo de Santiago (¡País!¡Hasta los arzobispos se sublevan! Éste, por cierto, acabó pasándose a Portugal. Juan García Manrique, se llamaba). Poco después se casó con Constanza, viuda de Diego de Velasco, que no le duraría mucho, la pobre. En 1397 actúa en el sitio de Alcántara y al año siguiente en la toma de Peñamoçor, en ambos casos sirviendo ya a su hermano de leche, por entonces Enrique III "el Doliente". En fin, una adolescencia de lo más normal...En este punto saltaremos algunos años para reencontrarnos con don Pero en 1404, hecho todo un caballero y ya viudo.

El Mediterráneo

Galera Castellana (de la Wiki)
En ese año, Enrique III encarga a don Pero su primera gran misión, que fue hacer una limpieza en el Mediterráneo. La imagen que tenemos de la Edad Media no es precisamente la de un periodo en el que el aseo personal y del entorno fuera una prioridad, pero aún así no creo que fuera necesario descontaminar los mares. A don Pero le mandaron a la caza de corsarios, así que comenzó sus días de marino partiendo de Sevilla en primavera de 1404 con tres galeras bajo su mando, el de su primo Fernando Niño y el de Pero Sánchez de Laredo. Como era habitual por entonces, Pero comandaba la expedición y a sus 30 soldados, pero llevaba con él un marino genovés y un jefe de remeros sevillano para los asuntos de la mar. Pasaron por Gibraltar y Málaga, aún en poder del Islam, pero con las que había tregua por entonces, así que fueron bien recibidos por los moros, que les ofrecieron la adiafa. Con base en Cartagena salieron en busca del pirata Juan Castrillo, que andaba pirateando a pachas con un tal Amaynar. Los fueron a localizar cerca de Marsella a finales de Junio, pero los corsarios se refugiaron en el puerto, donde el antiPapa Benedicto XIII (el papa Luna) los protegía, así que don Pero se quedó sin captura. Además enfermó de fiebres, circunstancia que aprovecharon los piratas para poner pies en polvorosa. Una vez recuperado, don Pero supo que los malos habían partido hacia Córcega o Cerdeña y allá que se fue tras ellos. Y ¿que pasa tarde o temprano cuando un español surca los mares en busca de gloria y fortuna? Exacto:

"Los marineros encomendáronse a Dios, é dieron remos de luengo, é guindaron los artimones, é calaron timones de caxa, é alzaron velas, é pusieron los timones fuertes homes que los gobernasen é fuesen sabidores dellos. Todavia se metia el viento mas fuerte é con la grand fuerza de las holas trocaronse los timones de caxa en la galera del capitan, e era la galera a punto de se perder. Llamando todos a Sancta Maria que los acorriese, cobraron los timones é amaynaron la vela, é lanzaron toda la gente so sota, é echaron las escotillas al escandelar é á todas las centinas."

El amigo Gutierre sería un pelota, pero desde luego a preciso en el relato no le ganaba nadie, especialmente en los asuntos de la mar. Volviendo a lo nuestro, sea por la virgen o por el buen hacer de los marinos, las galeras llegaron al Alguer, en Cerdeña, donde don Pero se encontró al pirata Nicolao Ximénez de Cáliz, pero tampoco pudo meterle mano debido de nuevo a los ruegos de los lugareños, en este caso aragoneses. Parecía que en esa zona sus opciones de gloria eran más bien reducidas, así que tras algún altercado menor puso rumbo a Túnez. Allí sí que consigue ocasión para cubrirse de gloria (y Gutierre para narrarlo a su estilo):

"El buen caballero, viendo que no tenía ayuda sino de Dios, é que á él solo convenia deliberar aquel fecho, peleó tan fuertemente, que es una cosa muy dura de creer, salvo aquellos que lo vieron. Dió tan fuertes golpes, é firió y mató á tantos, que en poca de hora desembargó la gente, é los levó delante de sí fasta la mitad de la galera. Allí prendió á su arraez, que es el almirante; é ferido le fizo estar quedo en un lugar que nunca de allí se osó partir. E venia ya el dia claro, y vieron los moros que un solo ome facia aquel daño todo en ellos: volvieron á él como canes rabiosos (...) é fue a ellos como va el león a la presa, firiendo e matando en ellos levándolos por la galera adelante horrada ya fasta la popa. (...) Allí fue ferido Pero Niño de grandes feridas"

En efecto, Niño fue ferido, pero continuó con sus movimientos, de destrucción más que de captura, por el norte de África (Annaba, Mazalquivir, Orán...) hasta terminar la campaña. A su vuelta a Sevilla su herida había empeorado y quisieron cortarle el pie, "no lo consintiendo él".

La campaña por el Mediterráneo no se repitió, pero no fue precisamente escasa de acciones para una sola temporada. Que fueran o no productivas es otro cantar.

El Atlántico

En 1405 nació Juan II de Castilla, que sucedería a su padre (Enrique III, el hermano de leche de don Pero) a la tierna edad de 1 añito. Juan II, por cierto, murió en Valladolid, pero está enterrado en una ciudad como Dios manda. Buscad, buscad...

Batalla de la Rochela
Bueno, que me lío. Ricardo II de Inglaterra ya había fallecido, o le habían fallecido, y había ascendido al trono Enrique IV, que a su vez era hermanastro por parte de padre de la madre de Juan II de Castilla, esposa de Enrique III, doña Catalina de Lancaster (o Alencastre, como aparece en el Victorial). Todo muy sencillito, como véis, pero aún se puede complicar más. Resulta que la muerte de Ricardo II había reavivado las "discrepancias" entre Francia e Inglaterra sobre Normandía y la Guyena, así que Carlos de Francia pidió a Castilla el acostumbrado socorro marítimo para enfrentarse a los ingleses. De nuevo Pero Niño comanda la misión.

Don Pero salió con tres galeras desde Santander, acompañado por Fernando Niño y por Gonzalo Gutiérrez de Calleja, Tras ellos partiría una flota de 40 naos comandada por Martín Ruiz de Avendaño, seguramente descendiente del que casi 30 años antes había participado en la conquista de las canarias, quicir, las Canarias. Bueno, también de las canarias. Quedaron en encontrarse en la Rochela, lugar de la famosa batalla entre Rui Diaz de Rojas y el conde de Pembroke, pero Pero no perdió el tiempo y en su trayecto hacia el norte remontó el estuario de la Gironda y atacó Burdeos, capital de los ingleses en la zona, quemando más de 150 casas. Al llegar a la Rochela hizo buenas migas con el francés Sebasil y unieron sus escuadras para lanzarse sobre Inglaterra; sin embargo Avendaño, que ya había llegado, se negó a tal, en buena parte porque su labor era de apoyo siempre que no comprometiera el propósito probablemente mercantil de su flota. En resumen, que Niño y Sebasil pusieron ellos solos proa a Inglaterra.

En concreto anduvieron moviéndose por la costa Suroeste de Inglaterra, Cornualles y tal. Para empezar arrasaron un pueblo llamado "Chileburgo" (Nota: he intentado localizar este pueblo de varias formas. Hay autores que lo ubican en el actual St. Ives, pero por la descripción a mi me parece más probable que fuera cerca de Helford donde hay un paraje llamado "Little wood") y de ahí navegaron a Dartmouth, donde Pero quiso desembarcar, pero Sebasil le recordó el desastre de Guillen de Castel en ese pueblo. Desembarcarse no se desembarcó, pero don Pero se despachó a gusto:

"No facen la guerra broslados nin forraduras, nin cadenas nin firmalles más puños duros e omes denodados"
Ruta de Niño + Sebasil (1405). De Harfleur a Chileburgo hay 400 km.
A remo.
De ahí a Plymouth, donde fueron rechazados por artillería en tierra, así que siguieron hasta Portland, donde sí desembarcaron, hicieron algunos prisioneros y los franceses quemaron la población, a pesar de la oposición castellana. Desde allí continuaron hacia Poole, donde se asentaba el pirata Harry Page (conocido por los castellanos como Arripay, ¡arriquitaun agromenauer!). Este especímen había asaltado y destrozado Gijón y Finisterre, de donde se había llevado la cruz de Santa María, así que en el desembarco la orden era no hacer prisioneros y reducir el pueblo a cenizas y, más o menos, eso fue lo que ocurrió.

Tras esta acción, se decidió retornar a invernar en puerto francés, pero Niño, que venía con el ánimo crecidito, sugirió remontar el Támesis y llegar hasta Londres, cosa que hicieron de inmediato... salvo que se equivocaron de rio y en lugar de divisar Londres vieron Southampton. Si de verdad ellos creyeron haber estado en Londres o no... no lo sé, pero escrito quedó que vieron Londres antes de regresar a Harfleur (en la desembocadura del Sena), no sin antes aprovisionarse en Jersey.

Durante unas semanas fue el invitado de honor del Almirante de Francia y de su esposa y llegado el invierno se desplazó a París, parece que esta vez atinando con el río que tenía que remontar. Carlos VI de Francia sufría demencia ocasional y parte de sus funciones eran ejercidas por un consejo compuesto por los duques de Orleans, Borgoña, Berri y Bourbon, ante los que Pero exigió el pago por los servicios prestados a la corte de Francia. No sin algo de trabajo consiguió el pago y luego pasó un tiempo en París haciento algo de turismo (del de la época: entreteniéndose en justas y lisiando a quien podía).

Cuando se cansó de justas volvió a Ruan y se encontró con que su amigo el Almirante había muerto y su mujer, Janeta de Belangas, Madama de Girafontaine, estaba triste y sola. Con los dineros que había cobrado de los Duques pagó parcialmente a sus hombres y completamente a doña Janeta, con la que acabó concertando matrimonio para dos años después, pues no estaba bien visto que la dama se volviera a casar tan rápido y él necesitaba tiempo para guerrear un poco más. Un fiera, don Pero.

Acordado el matrimonio, Pero comenzó una nueva campaña contra Inglaterra y, ¡atención! en esta ocasión conocemos no sólo el día exacto de su partida sino hasta la hora aproximada. Sabemos que justo al salir de Ruan el sol se oscureció completamente (nosotros sabemos que por un eclipse, ellos tal vez no), así que dejadme que haga algunos cálculos... un momento... ya casi está...  salieron de Ruan el 16 de Junio de 1406 a eso de las 06:00 (UT) (¡QUÉ CASUALIDAD!¡HACE  JUSTO 607 AÑOS HOY, QUE ESTOY ESCRIBIENDO ESTO!). Otra casualidad más, Ruan estaba justo, pero justo, justo, en el límite de la zona de eclipse total.

Tras reunirse con su cuate Sebasil de nuevo en Harfleur, se movieron por la costa continental del Canal de la Mancha, pasando por Picardía que, no penséis mal, es una región del norte de Francia. Desde allí decidieron hacer otra campaña en Inglaterra, pero no en la costa de Cornwall, donde estarían prevenidos tras lo sucedido el año anterior, sino más hacia el este. Cuando se pusieron a cruzar el canal una tormenta los empujó hacia Flandes, así que Pero acabó visitando a los mercaderes castellanos asentados en Brujas. De ahí volvieron a Calais, por entonces en manos inglesas, pero fueron rechazados con artillería.

Un nuevo intento de pasar a Inglaterra dio lugar a una batalla naval verdaderamente interesante y, en parte cómica. La flotilla de galeras y balleneros franceses de Niño y Sebasil de dio de morros con una flota mayor y de naves más grandes comandada por Arripay (¡arriquitaun agromenauer!). Niño debía ir con la vena hinchada y convenció a Sebasil para lanzarse al ataque aun estando en clara inferioridad tanto numérica como táctica:

"El que oviere miedo eche á fuir, que de esta vez ó ellos llevarán á nos á Inglaterra, ó nos a ellos para Francia, ó morirá quien Dios quisiere"

La batalla comenzó con ausencia de viento, pero cuando éste se levantó los ingleses terminaron aprovechando su mejor posición, ante lo que las naves castellanofrancesas se vieron en una situación manifiestamente mejorable, dieron media vuelta y salieron para Francia a carajo sacado. Don Pero, que debía estar el hombre echando aún espumarajos por la boca y casi abordando el sólo a los ingleses, sólo se dio cuenta del asunto cuando su propia galera, desoyendo sus órdenes, intentó salir de allí como pudiese, aunque un poco tarde, así que sólo pudieron salvar el trasero gracias a una arriesgada maniobra de uno de los balleneros que les acompañaban. Según Gutierre de Gámez, si el viento hubiera aguantado otra horita en calma, toda la flota inglesa habría caído (y no era una flota cualquiera, una de las pasajeras era Felipa, hija de Enrique IV de Inglaterra, que a la tierna edad de 12 años viajaba para casarse con el rey de Dinamarca).

Tamaña frustración había que rebajarla con algo gordo, así que Niño se alió con Bretones y Normandos para invadir la isla de Jersey. Don Pero desembarcó con su gente en un islote que se comunicaba con la isla principal cuando la marea estaba baja y, retomando la frase que poníamos al principio, no quemó las naves, pero mandó que se alejaran de la costa para evitar tentaciones de huida. Bueno, también dio orden de disparar contra los que lo intentaran...En total desembarcaron 1.000 castellanos (+Bretones y Normandos) de a pie para enfrentarse a 3.000 ingleses con 200 caballos.

"La pelea era tan fuerte, é la priesa tanta, que el que mejor iba tenía asaz trabajo: é tan buenos eran de amas partes, é tan a voluntad lo avian, que si non por un seso que Pero Niño tomó, en poca de hora se acabaran todos los unos á otros, que muy pocos quedaran vivos"

El "seso" que tomó don Pero fue mandar una escuadrilla a matar al jefe de los ingleses, tras cuya muerte las líneas se descompusieron y el enemigo acabó saliendo por piernas. Tras la victoria, lo que le resultó difícil a don Pero fue recuperar a su gente, que se dio inmediatamente al pillaje, así que hubo de cazarlos a lazo. La conquista total de la isla no era viable, ya que en ella había 5 castillos bien defendidos, así que los asaltantes se conformaron con el pilaje realizado y el pago de una compesación por parte de los habitantes de Jersey. Con las mismas, se largaron hacia Brest, donde Pero recibió órdenes de volver a Castilla, dando fin a sus andanzas marineras, que no guerreras.

Castilla: El retonno y desenlace


Pero vuelve a Castilla en 1406, antes (pero por muy poco) de la muerte de Enrique III. Durante un tiempo Pero siguió sirviendo a Castilla y a su regente, Fernando de Antequera, hasta que un temita de faldas enturbió el asunto. En efecto, en 1409 Pero conoce a Beatriz de Portugal y, tras liberarse del compromiso que había adquirido con la de Girafontaine, la corteja. Parece ser que la independencia de caracter de ambos (Beatriz y Pero, que no estaban por la labor de que en "lo suyo" mandase también el regente) acabó con Pero desterrado y Beatriz encerrada. Afortunadamente para ellos la cosa se suavizó y finalmente pudieron casarse en Cigales, llevando a partir de ahí una vida normal como cortesanos de Castilla hasta la muerte de don Pero, en 1453 como se ha dicho.

La guerra de los 100 años fue un carajal de marca mayor que condicionó casi todos los acontecimientos europeos durante 116 años. Las acciones de Pero Niño en el Atlántico se enmarcan dentro de esta guerra, aunque la participación de Castilla fuera limitada.

Hay una interpretación, a mi juicio errónea, que realaciona unos versos de una de mis canciones muy favoritas con la guerra de los 100 años, así que actuemos de herejes (nunca mejor dicho) y cerremos con sus satánicas majestades a ritmo de samba:


"...I watched with glee
while your kings and queens
Fought for ten decades
For the gods they made..."























sábado, 11 de mayo de 2013

Una larga hoja de servicios: Juan del Águila (y II)

En anteriores episodios de profundosoconfusos...

Juan del Águila había nacido, no sabemos si se había reproducido y no había muerto a pesar de haber tenido diversas oportunidades para ello. Hasta ahí una biografía bastante normalita. Adicionalmente habíamos tenido noticias suyas en un par de acciones importantes de los tercios españoles en Flandes y habíamos omitido, por no alargar demasiado el asunto, lo referente a su estancia en Italia, por ejemplo, o en Vilvoorde, acción especialmente interesante para mi por motivos no vienen al caso.

Sin embargo, la sagacidad habitual del lector avezado de blogs os permitiría, sin duda, colegir que algo faltaba, que la historia no estaba completa... es más, incluso es posible que los realmente perspicaces esperasen alguna relación de nuestro personaje con la bella Eire...

Siendo esta mi primera incursión el articulismo por fascículos y como soy por naturaleza bondadoso y bienintencionado, no dejamos a don Juan con un "cliffhanger" de los de no dejar dormir, sino reponiéndose tranquilamente de una victoria y disfrutando de la dicha de saber que Dios era español (frase de su contrincante en la batalla tras los hechos de Empel) y le retomaremos navegando tranquilamente por el Atlántico hacia:

Bretaña (la pequeña y la grande), 1590

Retrato de Enrique IV, supongo que sacado
de "El Jueves" (o "Le Jeudi") de la época
El verano de 1789 fue ligeramente movido en Francia, pero el de justo doscientos años antes tampoco se puede decir que fuera muy plácido. El 1 de Agosto de 1589 era apuñalado el rey Enrique III, que no dejó descendencia, el hombre (se desconoce si lo había intentado, lo que sí se sabe es que tuvo numerosos amantes), así que asumió el trono su primo Enrique IV, que ya era rey de Navarra, bueno, de la Baja Navarra o Tierra de Ultrapuertos. En fin, que el tal Enrique apoyaba a los hugonotes o calvinistas franceses. A sus vecinos del sur, a la sazón nación más poderosa del hemisferio occidental, no les gustó el temita y Felipe II fue cocinando un mosqueo inmenso, soberano, como corresponde. Mientras, en Francia, un tal Luis Felipe de Lorena, católico por más señas, trataba de conseguir la independencia de Bretaña y... acabó consiguiendo el apoyo de su católica Majestad. En 1590 se monta una expedición hacia Bretaña:

"Las instrucciones del general de mar ordenaban embarcar el tercio de D. Juan del Águila, conducirlo sin pérdida de hora al puerto de Blavet, rompiendo á la escuadra inglesa si se interponía, como era de presumir por las noticias de los exploradores, y verificado el desembarco de tropa y municiones, dejando en el puerto dos galeazas, tres galeras y algunos bajeles ligeros, á cargo del capitán Perucho Moran, volver con la escuadra."

Juan del Águila llevaba ya casi 30 años de servicio, que se dice pronto, cuando le asignaron esta misión. Ya le tenemos en tierra francesa dispuesto a cumplir la misión encomendada; comienza el espectáculo...
y comienza, por desgracia, siendo un espectáculo algo grotesco. España se encaminaba hacia su tercera bancarrota y los medios con los que eran enviados los ejércitos expedicionarios eran precarios:
"En la muestra aparecieron 2.100 hombres sanos, ó que lo aparentaban; 600 enfermos, que á los pocos días aumentaron en un tercio, desnudos todos, armados con espadas sin vaina, acreedores á seis pagas de atraso, tan rotos, flacos y demacrados, que, excitada la caridad de las damas bretonas al verlos desembarcar en brazos,concurrieron á una con camisas, jergones y alimentos en su alivio"
Comprenderéis que la imagen que recibieron los católicos franceses al recibir al ejército que llegaba a ayudarles, casi salvarles, fue manifiestamente mejorable, pero... a un tercio español del XVI no hay que juzgarle por su aspecto o te arriesgas a recibir candela de la buena. El príncipe de Dombes, jefe de los calvinistas, no debía estar al tanto de esta circunstancia y se quiso aprovechar del famélico estado de los españoles lanzándose sobre ellos con 300 jinetes y 1.800 infantes, lo que dio a del Águila perfecta oportunidad para recobrar el prestigio perdido tras su llegada ganando la primera escaramuza y marcando claramente el territorio. Mientras, las naves que no habían retornado a España se lanzaron sobre el puerto de Blavet haciendo a los hugonotes que lo ocupaban poner pies en polvorosa.

El aspecto actual de la fortaleza construida por de Rojas.
Se da la curiosa circunstancia de que esta foto sale en múltiples artículos
sobre las islas Mauricio. No os fiéis de todo lo que veis en intenné.
En Abril de 1591, el tercio de Águila recibió por fin refuerzos: unos 2000 soldados, principalmente para
sustituir las bajas que se habían producido por enfermedades y deserciones. Junto con ese contingente llegó el ingeniero Cristóbal de Rojas, que se puso de inmediato a diseñar fortificaciones para el puerto. Mientras, los hugonotes habían conseguido la ayuda de los ingleses (previo pago, claro), que despacharon 3.000 hombres. Aún así, cuando los ingleses llegaron, en Julio, las fortalezas estaban ya suficientemente avanzadas como para no resultar fáciles de tomar. Lo nuestro siempre ha sido construir bajo presión, está claro. Este fuerte acabó denominándose Fuerte del Águila y aún está en pie, aunque muy modificado. Al mismo tiempo se fueron realizando expediciones de castigo, tanto por tierra como por mar, contra todo lo que se moviera. En una de ellas, por ejemplo, Diego Brochero atacó con cuatro galeras un convoy de 24 naves holandesas de las que capturó siete "no ascendiendo a más por no tener gente con que marinarlas".

A pesar de todo, la situación en Bretaña continuaba siendo lamentable. Las tropas eran escasas y mal pertrechadas y alimentadas. La llegada del invierno no hacía sino empeorar la situación y el propio del Águila pidió al rey ser relevado en varias ocasiones. El rey no aceptó tal y la estancia del Maestre Águila en Bretaña fue larga y cargada de acontecimientos.

Ya en 1592, don Juan acudió en auxilio de la plaza sitiada de Craon. 2000 soldados españoles contra 6500 entre ingleses y hugonotes. Resultado: 1.500 bajas protestantes por 12 (doce) católicas y sitio levantado, claro.

En 1594 se ocupó la península de Kelern y se construyó un pequeño fuerte, el fuerte del León, que acabaría dando al lugar el nombre de "Punta de los españoles". El capitán Paredes y sus 300 soldados, que convirtieron el lugar en sus particulares Termópilas, defendieron el fuerte durante más de un mes frente a 3.000 ingleses y otros tantos franceses apoyados por naves inglesas y holandesas y les causaron más de 3.000 bajas. Paredes cayó defendiendo una brecha en la muralla durante el asalto final y, por orden expresa del Mariscal asaltante (d'Aumont) fue enterrado en la iglesia de Brest con honras militares. Del Águila se estaba dirigiendo en auxilio del fuerte, pero llegó tarde (otra vez). Ya cerca de Brest se encontró con algunos de los escasísimos supervivientes a los que los ingleses habían dejado libres con cartas para el Maestre ("esto es lo que te espera si no te largas...La manga riega y aquí no llega..." y tal), con los que entabló un constructivo diálogo semejante a:

- ¿De donde venís, miserables?
- De entre los muertos
- Con ellos debísteis quedar, que esa orden teníais

y allí mismo los quiso ahorcar. Un ejemplo de libro de estilo de dirección cooperativo del que mucho pueden aprender los directivos modernos, demasiado tendentes al ordeno y mando...

A partir de 1595 la situación se destensó algo en Bretaña y los españoles se dedicaron sobre todo a hostigar a los ingleses en mar y en la costa sur de Inglaterra, entre otras cosas para procurarse sustento.

En 1598 se firmó la paz de Vervins, en la que se devolvió a Francia el puerto de Blavet, así que los tercios volvieron a España.

(Nota: casi toda la info de este segmento procede del Instituto de Historia y Cultura Naval, que cita a  Mr. Moreau: "Histoire de ce qui s'est passé en Bretagne durante les guerres de la Ligue" entre otros)


Y, por fin, Irlanda, 1601

Al regresar a España, del Águila fue destinado a la escolta de las naves que venían de América, así que se asentó en Cádiz, donde, ya en 1600, fue... ¿esperabais leer condecorado? ¿tal vez ascendido? Pues no, fue encarcelado al haber sido acusado de trincar "más de la cuenta":
"Al maestre de campo don Juan del Águila que estuvo con la gente en Bretaña, han puesto en prision en casa de un alguacil, y ocupádole la hacienda que se le ha hallado, y puesto en la cárcel á su muger y al contador del ejército por haber informacion de haberse aprovechado de la hacienda del Rey mas de lo que fuera justo."
de "Relaciones de las cosas sucedidas en la corte de España, desde 1599 hasta 1614" - Luis Cabrera de Córdoba.
Por cierto, en esa misma página nos enteramos de que  el cardenal de Sevilla "estuvo los días 9 y 10 de ese mes tan apretado de la orina con cierta pedrezuela que se le atravesó en la vía, que le tuvieron aquí por muerto; pero tuvo fuerza para echarla y libróse, aunque su mayor enfermedad son mas de ochenta años de edad". Qué gran verdad.


Atención, no le acusan de trinque, sino de trincar más de lo que fuera justo, ergo una pequeña dosis de descuideo era tolerable, de hecho hasta se recogió en las ordenanzas. Ya nos vamos explicando muchas cosas. En cualquier caso, parece que pudo demostrar su inocencia y que la acusación podía estar más relacionada con los cambios de poder tras la muerte de Felipe II que otra cosa. Como compensación al mal trago que le habían hecho pasar, don Juan fue nombrado Maestre General y puesto al frente de la nueva y brillante idea de la geopolítica española: APOYEMOS A IRLANDA.

Hay que reconocer que la cosa no estaba mal traída. Inglaterra llevaba tiempo tocando lo que no suena allí donde Felipe II asomaba la nariz, pirateando y apoyando rebeliones. Tal vez era hora de hacer lo propio. El problema es que hasta para ser malo hay que saber e, incluso, tener algo de suerte.

Durante 1601 se fueron analizando las posibilidades junto con los cabecillas de la insurrección local, condes Tyronne y O'Donnell, que habían convencido a Felipe III de que tenían control de su población y que, con la ayuda de España, la rebelión de Irlanda sería imparable. Finalmente en Septiembre de ese año partió el primer cuerpo del ejército, unos 4.000 hombres y bajo el comando absoluto de Juan del Águila en el que iba a ser su último servicio a la corona.

A principios de otoño, el Maestre puso pie en Kinsale, puerto al sur de Cork. Según los anales de Irlanda, el 23 de Septiembre parte de la flota española había pasado la desembocadura del río en Kinsale, en dirección a Cork, pero ese día se desviaron hacia Kinsale y desembarcaron allí, donde fueron recibidos con honores por el mandatario local. Los ingleses fueron informados por sus espías de que a Kinsale llegaron 35 naves, mientras el resto de la flota fue desviada a Baltimore. Curiosamente, los barcos traían 1600 sillas de montar esperando, como les habían prometido, que en Irlanda encontrarían caballos en abundancia.

El 1 de Octubre, del Águila se dirigió a los católicos irlandeses pidiéndoles que no siguieran a los herejes "ciegos guías de los ciegos, caídos de la fe verdadera" e incluso amenazó con la persecución hasta la muerte de los que colaboraran con los ingleses. Los Españoles se fortificaron en Kinsale, que inmediatamente fue cercada por las tropas de Mountjoy, ante el que del Águila sostenía la ciudad "primero en nombre de Cristo y luego en el del rey de España". La opinión de los ingleses sobre los irlandeses no es que fuera demasiado elevada, pero parece que en este caso les iban dando la razón, ya que aquellos que podían se iban largando de Kinsale ante el miedo a la artillería inglesa.

Puerto de Kinsale
A finales de año, un ejército de unos 6.000 irlandeses al mando de Tyrone y O'Donnell, junto con unos 2.000 españoles comandados por Alonso Docampo se pusieron en marcha hacia Kinsale con intención de levantar el cerco, pero los ejércitos irlandeses emprendieron la huida en cuanto vieron ingleses enfrente. Docampo quedó sólo y no pudo evitar la derrota, siendo capturado. Inglaterra, en estos temas y casi en cualquier otro, es una nación muy práctica, así que aprovecharon para dar ejemplo colgando a todos los irlandeses capturados. Ante las noticias del rajamiento de los cabecillas poca cosa más quedaba por hacer, los tercios de del Águila estaban rodeados por un ejército muy superior y con nulas posibilidades de recibir ayuda y aquellos a los que habían ido a ayudar huían en masa a los pantanos (se ve que aquí no hay montañas, que era donde huían los irlandeses de más al norte según vimos en el episodio de Cuéllar).

Ante esta tesitura, del Águila, que ya no debía tener el valor inconsciente de su juventud, rindió la ciudad y acordó con Mountjoy poder salir de ella con todas sus armas y pertrechos para volver a España. El 21 de febrero de 1602 partió de vuelta el primer contigente con 1374 soldados. En Abril, todo el ejército estaba de vuelta en La Coruña. 600 soldados quedaron por el camino.

De esta forma tan poco épica terminó su vida militar don Juan del Águila. De hecho, los acontecimientos de Irlanda le valieron un consejo de guerra, del que no salió en absoluto bien parado. Lástima que el consejo se celebró en 1603, casi un año después de su propia muerte, acaecida al poco de regresar de Eire.

Conclusión

Juan del Águila no fue, probablemente, ni el más ni el menos valiente, astuto, cruel, etc. de los oficiales que dirigieron los tercios españoles del XVI y XVII. Su hoja de servicios, como se ha visto, fue larga, en ocasiones gloriosa y tuvo un final muy amargo. En cualquier caso le he usado como guía para movernos por los campos de batalla europeos durante cuatro décadas y, espero, transmitir una pequeña parte de las vivencias de esos ejércitos que, tal vez, tan mal se usaron.

Cerraremos con una de tantas citas apócrifas. No sé si alguna vez alguien la dijo, menos aún si fue un general alemán, pero nos viene al pelo:

"Cuando veáis a un soldado desaliñado, indisciplinado y sin afeitar, cuadraos. Es un héroe español"










viernes, 26 de abril de 2013

Una larga hoja de servicios: Juan del Águila (I)

Hace más o menos un mes fue el día de San Patricio y una vez más medio mundo se tiñó, literalmente,  de verde. No deja de sorprenderme y, en cierto modo, causarme envidia ver como determinados paisanos son capaces de exportar sus fiestas, jolgorios, gastronomía y, en fin, marca. Vamos al ejemplo de nuestros amigos irlandeses; una taberna irlandesa suele ser un sitio bastante agradable, por lo general tirando a oscuro, ni muy tranquilo ni muy ruidoso, con una oferta cervecera decente, pero manifiestamente mejorable y algo de manduca básica, de mera subsistencia, vamos...Sin embargo no hay barrio, casi manzana, que se precie en el mundo que no goce de la presencia de una. Ahora es cuando voy a desvariar y, tal vez, confundir mis gustos con los del resto de la población del mundo civilizado, pero ¿quién querría ir a uno de esos tugurios si tuviera al lado una una taberna como Dios manda, con sus tapas elaboradas y sus jamones colgando (por no hablar de una buena bodega, tanto de botella como de barril)?

Tal vez deberíamos haber intentado en algún momento formar una buena sociedad con ellos para haber tenido lo mejor de ambos mundos y aprendido a vender mejor nuestros antros, que el paño, por muy bueno que sea, en el arca no se vende. Digo esto porque aparte de las ya conocidas andanzas del rompecorazones Cuéllar por la bella Eire, españoles e irlandeses han tenido contacto en bastantes ocasiones, compartir fe es lo que tiene en un mundo como el nuestro...

No todos los protagonistas de las entradas de profundosoconfusos han pasado a la historia como grandes triunfadores. Ya hemos hecho la crónica de algún fracaso o, al menos, semifracaso que, a pesar de todo, mostró tintes de grandeza que le hicieron merecedor de ser recordado. Hoy nos vamos a enfrentar a uno de esos casos siguiendo las andanzas de un (otro, ya vamos conociendo unos cuantos) típico servidor de su católica Majestad.

Antes de comenzar con la historia propiamente dicha he de mostrar mi agradecimiento al amable lector y navegante que me informó de la existencia de este personaje. Espero que el artículo esté a la altura.

Juan Del Águila

Nuestro protagonista de hoy nació en 1545 en... ¡vaya!¡en Ávila! qué casualidad, y vivió la segunda mitad del siglo XVI dando vueltas por el mundo al servicio de Felipe II y Felipe III tras alistarse en 1563. A lo largo de su vida participó en numerosas campañas en media Europa, tantas que no tendríamos megas suficientes para relatarlas, casi ni para enumerarlas, pero creo que merece la pena mencionar algunas:

Amberes, 1576

En el último tercio del siglo XVI el flujo de riquezas desde América era constante, pero también el desgaste que para las arcas de la Corona suponían las distintas guerras en las que andábamos metidos. Lección básica de economía: si tus gastos superan a tus ingresos, tarde o temprano tendrás un problema serio... y lo tuvimos. España ha sido la primera en muchas cosas, entre otras tiene el dudoso honor de ser la primera nación moderna en suspender pagos en 1557. Desgraciadamente no sería la última (por si os lo estáis preguntando, que sé que sí, el último impago de deuda por parte de España fue en 1939... de momento) y en 1575 volvió a suceder. Esa segunda bancarrota nos pilla con una considerable cantidad de soldados en Flandes que, de repente, se quedan sin cobrar. Supongo que os haréis cargo: un ejército bastante fiero y bien entrenado que no cobra sus pagas puede convertirse en un problema bastante gordo. Para acabar de redondear el lío, la situación en Flandes era de lo más complicado. 

A finales de 1576 unos 20.000 holandeses entraron en la ciudad de Amberes y asediaron su castillo, defendido por Sancho Dávila (otro abulense, vaya rachita llevamos). Mientras tanto, unos 1.600 soldados de los tercios que estaban amotinados en Aalst, negándose a obedecer orden alguna hasta cobrar los atrasos, decidieron por su cuenta y riesgo partir a carajo sacado hacia Amberes (unos 60 km de marcha) para socorrer a los sitiados. Una cosa es protestar y otra dejar tirados a unos compatriotas. Igualito que hoy en día, vamos. Consiguieron atravesar las líneas enemigas y entrar en el castillo. Una vez dentro no se les ocurrió otra cosa que... volver a salir, más cabreados que una mona y con ganas de guerra, nunca mejor dicho. Resultado: las tropas de asedio, que eran enormemente superiores en número, pusieron pies en polvorosa y se refugiaron en el ayuntamiento; a partir de ahí, digamos que la cosa se desmadró un poco y la liberación del asedio se convirtió en el saqueo de Amberes, del 4 al 7 de Noviembre de 1576. Este episodio no es, dese luego, de los que provocan demasiado orgullo, aunque habría que verlo con la perspectiva adecuada, no creo que los flamencos fueran repartiendo golosinas, precisamente. Además, dio origen a la expresión "la furia española", que no es que fuera una alabanza, como podéis comprender. 

Pero...¿qué tuvo que ver Juan del Águila con todo esto? Pues por esa época dirigía una compañía en el Tercio de Julián Romero y se dice que fue el que convenció a los sublevados para que marcharan hacia Amberes.

Empel, 1585

Los tercios enfrentados a su final en Rocroi. Cuadro ESPECTACULAR
de Ferrer-Dalmau. No procede mucho cuando aún estamos hablando
de mucho antes, pero es tan bueno...
Casi diez años después la guerra continuaba en Flandes. Y lo que le quedaba...En 1584 Juan del Águila había sido ascendido a Maestre de Campo, tras la muerte en Terramunda (actual Dendermonde, en Bélgica) del entonces Maestre Pedro de Paz. Ernesto de Mansfeld, que años más tarde sería gobernador de los Paises Bajos sucediendo a Farnesio, comandaba un ejército compuesto por tres tercios, uno de los cuales estaba a cargo del Maestre de campo Bobadilla, otro al de Juan del Águila. Este ejército había participado en el sitio de Amberes (nada que ver con el hecho anterior), que había durado algo más de un año, y a finales de otoño de 1585 se dirigía hacia el norte. Al llegar al rio Mosa, Mansfeld ordenó al tercio de Bobadilla que cruzara el río y se asentara en la isla de Bommel, formada por el propio Mosa y el Waal (un brazo del Rhin). Los otros dos tercios de su ejército acamparon en la margen izquierda del Mosa, sin cruzar a la isla. Cuando los holandeses vieron esa maniobra se relamieron de gusto, ya que la isla de Bommel es en realidad un terreno muy bajo que podía ser inundado fácilmente rompiendo los diques de ambos ríos  Tal vez pueda parecer salvaje ahogar a 5.000 soldados enemigos pero, no nos engañemos, la guerra es la guerra y no un club de lectura para jubilados. En fin, que los holandeses no comprendían bien el significado de la frase "al enemigo, ni agua" y abrieron todos los diques que pudieron, con lo que la isla de Bommel se convirtió en un inmenso lago salpicado de islotes formados por los puntos más elevados del terreno. Para acabar de complicar las cosas, el ejército de Holak disponía de casi 100 naves de muy bajo calado que se movían por el terreno inundado con suma facilidad:

"... Y aprestada una armada de casi cien vasos, los más de quillas chatas, desde Dordrecht por el Mossa se arrima à Bommel: y abiertos por algunos lugares los diques, echó el río casi sobre toda la isla, con tanta presteza, que apenas tuvo tiempo Bobadilla para llevar tras el Mosa al lugar de Emple, y a otros de la vecindad, las tropas, Artillería y vituallas. Pero ni aquí los dejó libre la crecida de el Rio. Porque si bien los Españoles havian tomado los pueblos mas altos, sin embargo porque el campo desde la isla de Bommel hasta Bolduque (Nota: Den Bosch) era algo mas baxo, facilmente llamó a si las aguas derivadas, y menos unas assomadas, a que havian subido los soldados, el otro campo cerca del Rio parecía un mar hinchado."
 "Guerras de Flandes. Segunda década", Famiano Estrada, historiador jesuita (vaya racha).
Una vez más nos encontramos en profundosoconfusos a un grupo de españoles en una situación manifiestamente mejorable. Como suele ser habitual, para salir de esta tuvieron que echar mano de todo su arrojo, una buena dosis de astucia, bastante de sugestión y su poquito de suerte, aparte de mucha cabezonería, por no decir inconsciencia. Holak, mientras tanto, seguro de la victoria y/o rendición de Bobadilla estaba ya buscando acomodo para tanto prisionero... y a partir de aquí comienza el mito. La situación era desesperada, pero Holak ofreció una capitulación dizque honrosa a lo que se supone que Bobadilla contestó con la famosa frase:

"Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos"
que, unida a la de "¡Contad los muertos!" supuestamente pronunciada tras Rocroi definen el espíritu mítico de los tercios. En cualquier caso, de estos tipos se podían esperar salidas como esta así que, de nuevo, se non è vero è ben trovato.

En resumidas cuentas: bravuconadas aparte, no se rindieron, eso no es discutible. Tenemos a 5000 tíos ateridos de frío, calados hasta los huesos, con escasez de armas y provisiones, hacinados en varios diques e isletas y hostigados por el enemigo. Al tiempo, los tercios que no habían cruzado el Mosa intentaban ayudar a sus compañeros:


"Y aunque este aviso se rechazó con igual audacia y desdén, hizo sin embargo mayor herida en los pechos de aquellos fuertes varones, quanto se veían cada día destituidos, mas no solo de socorro, pero aun de esperanza. Porque los barcos luengos despachados con cartas para el Príncipe de Parma (Nota: Farnesio) los havia puesto su audacia, ò su poca suerte, en manos del enemigo: y Mansfeld por una parte, de otra Águila con los de Bolduque, haviendo intentado llegarse a los Españoles, fueron dos veces repelidos"
La foto no tiene resolución suficiente, pero me da que esos que caminan
sobre el hielo en Holanda no son nuestros tercios.

El día 7 de diciembre de 1585, uno de los soldados sitiados (de los afortunados, este estaba en la zona más amplia de las ocupadas) se puso a cavar un agujero para guarecerse del frio cerca de la iglesia de Empel y se topó con una tabla flamenca de la Virgen, justo el día de la vigilia de la Concepción de María. Gran alborozo. Querría pensar que los mandos, informados del hallazgo, decidieron usarlo para insuflar algo de valor a la tropa, pero no sé yo si, en realidad, estaban convencidos de lo que decían. El hecho es que el hallazgo de la Virgen fue tomado como una señal divina de apoyo y supongo que reconfortó los ánimos. Lo que ya no es tan normal es lo que sucedió esa misma noche: de repente llegó el más crudo de los inviernos. Las temperaturas descendieron bruscamente y el agua que rodeaba al ejército comenzó a congelarse. Los holandeses, temerosos de que sus naves quedaran bloqueadas por el hielo comenzaron a sacarlas hacia la corriente principal del Mosa. Al amanecer, el agua que cubría la isla estaba congelada, las naves holandesas en retirada y los cazados pasaron a ser cazadores: Los soldados españoles salieron de las isletas y diques y comenzaron a hostigar la flota holandesa con todo lo que pudieron:

"...unos corrían armados sobre el dique de Emple, para ver si algunas naos enemigas se movían tardas para el Mosa por las mismas bocas de los diques, y las fatigaban con continuas cargas. Otros, estimulandoles, y prestandoles vigor, la ira repressada por mucho tiempo, saltando de los diques, por los campos inundados y endurecidos con el yelo, de qualquiera modo que pudiessen, se abalanzavan contra el enemigo: y hazian prueva de que estaban vivos y con brios para vengarse"

O sea, que salieron con el cuchillo entre los dientes y se cobraron la mala semanita que les habían hecho pasar, supongo que con creces, en sangre, saqueos y capturas.

A este hecho, acaecido hace 400ypico años,  se debe que la Inmaculada sea la patrona de los pisahormigas la gloriosa infantería española.

La guerra en Flandes seguiría desangrando a la corona aún muchos años y Juan del Águila sirviendo a su rey y engrosando su hoja de servicios, pero para conocer algo más de sus aventuras habrá que esperar a la siguiente entrada... porque os estaréis preguntando qué tenía que ver la entradilla de Irlanda con todo esto ¿no?

sábado, 6 de abril de 2013

En busca del agua: Pedro Páez

Dicen que Juan de Rhebiner, el embajador del emperador Rodolfo II en la corte de España, se refería al majestuso río que cruza Madrid como el único río de Europa navegable a caballo, e incluso en coche. No se sabe muy bien si la definición tenía solo animus iocandi o incluía también algo de animus iodiendi, pero los madrileños hemos de reconocer que puestos a presumir de algo (y en eso somos unos maestros), mejor no hacerlo de río, no vaya a ser que nos baje los humos cualquier arroyuelo de tercera división de algún país en el que sí sepan lo que es un río comilfó. 

No es de extrañar, por tanto, que para muchos españoles, especialmente para los mesetarios, el paraíso sea un sitio donde haya mucha agua y que nos quedemos bastante atontados mirando verdes praderas o, sencillamente, un río como es debido. Hoy vamos a hablar de un personaje que de haber nacido en nuestro tiempo habría tenido el inmenso honor de ser madrileño, pero en su época debió conformarse con ser castellano, el pobre... don Pedro Páez, natural de Olmeda de las Cebollas, hoy Olmeda de las Fuentes, municipio de la casi desconocida Alcarria madrileña. Don Pedro fue jesuita  con lo que enlazamos con nuestra anterior entrada, pero obviamente no es por eso por lo que le recordamos...

Las Crecidas




La presa de Asuán es, en sí misma, una maravilla de la ingeniería, pero es que además comportó actuaciones muy lucidas para hacer reportajes de National Geographic y tal. Adicionalmente, a los españoles nos supuso el regalo por parte del gobierno egipcio del templo de Debod, aquí presente. No fuimos los únicos agraciados con la pedrea de templos, otros tres fueron regalados a los EEUU, Italia y Holanda y todos ellos se encuentran en distintos museos. De los más de 2000 años que tiene el templo lleva solo 40 en su actual ubicación, desde el 18 de Julio de 1972.



La imagen más espectacular de la construcción de la presa tuvo lugar, sin embargo, muchísimos km al sur de Assuan, en Abu Simbel, (Profanation, qué tiempos los del Spectrum) donde se trasladaron dos templos para salvarlos del ahogamiento. En Abu Simbel había dos templos excavados en la roca, uno dedicado a Ramsés II y otro a su esposa Nefertari. Ahora sigue habiendo dos templos, pero ya no están ni excavados en la roca ni en su emplazamiento original. Como os iba diciendo, la presa de Asuán fue un obrón incluso visto desde la España de inicios del siglo XXI, aquella en la que construíamos y construíamos y construiamos... Se inició en 1960, se terminó en 1970 y se llenó del todo en 1976 (169.000.000.000 m3 de agua tardan en conseguirse...para que os hagáis una idea, abastecería el caudal medio del Ebro a su paso por Zaragoza durante... 21 años! Vale, reconozco una pequeña trampa, he usado la capacidad total, no la de agua, que será mucho menor por los limos y otras zarandajas). La presa en sí mide casi 4 km y tiene en su base un espesor de casi 1000 metros. Cuando por fin alcanzó su máxima producción de electricidad suministraba el 50% de la energía eléctrica producida en Egipto. Sin embargo, a pesar de esa fantástica cifra, la presa de Asuán no se construyó primariamente para ser una central hidroeléctrica....

Desde tiempos inmemoriales la vida en Egipto giraba en torno a un hecho que sucedía todos los años con machacona regularidad: a principios de verano el nivel del gran río que cruzaba el desértico territorio egipcio comenzaba a subir. Aquí jugaba fuertemente a favor de los egipcios de entonces un hecho del que tal vez no eran conscientes: los habitantes de Egipto no eran españoles. De haberlo sido, probablemente habrían construido sus casas en la zona arrasada por la riada, con lo que habrían tenido que reconstruirlas cada año y se habrían quedado sin tiempo para levantar templos y pirámides. Afortunadamente no era así y los poblados se construían en zonas más o menos seguras, mientras que las zonas anegadas año tras año se usaban como tierras de cultivo. Lo sorprendente del caso era que en Egipto no llovía nada; tampoco había que ser muy listo para saber que en algún lugar aguas arriba sí llovía. Y bastante. Mucho. Un egg, vamos. Pero...¿donde?

De Olmeda de las Cebollas al reino de Saba


Pedro Páez nació en Olmeda en 1564 y estudió para jesuita en Belmonte, en la Universidad de Alcalá de Henares y en Coimbra. A don Pedro le llamaban las misiones desde jovencito, así que en 1588, antes incluso de ser ordenado sacerdote, partió desde Lisboa hacia oriente. Estando, como estaba, vinculado con la parte portuguesa de la Compañía, era lógico que su destino fuera Asia y no América, así que tras un nada cómodo viaje llegó a Goa, con la intención original de continuar hacia China y Japón, donde tal vez habría acabado coincidiendo con los mártires o, incluso, dada la capacidad de adaptación y comprensión que después demostró, cambiando la historia...De momento, nada más llegar a Goa, intensificó sus estudios para ser ordenado lo antes posible mientras preparaba sus siguiente salto. En ese trance estaba cuando le llegó una petición, cuando menos, sorprendente...

El reino del Preste Juan

El Preste en su reinado
La primera cruzada hizo de Oriente Próximo un lugar bastante entretenido a finales del siglo XI y marcó (para el resto de Europa, nosotros ya sabíamos de qué iba la vaina desde el 711) el inicio de la hostilidad cristiano-musulmana. Las cruzadas las libraron un conglomerado de reinos, condados, imperios y hasta comunidades de vecinos cristianas contra varias dinastías y califatos musulmanes. En esas circunstancias, aglomerar al máximo de naciones cristianas era esencial y aquí hace su aparición la leyenda del Preste Juan, que controlaba un reino cristiano aislado de los reinos europeos. Las leyendas, leyendas son y una de sus características es que crecen y se hacen fuertes en la mente de la población. La leyenda del Preste Juan apareció en torno al siglo XII y fue tomando forma con los años, siendo tal vez la más extendida la de un potentísimo reino cristiano al sur de Egipto. Numerosos exploradores y expedicionarios intentaron localizar este reino y obtener su apoyo. 

En Etiopía había cristianos desde el siglo IV, con la llegada de San Frumencio y su hermano Edesio, que convirtieron al cristianismo al rey de la zona. Puesto que, además, los etíopes se consideraban descendientes de Yul Brinner y Gina Lollobrigida, estooooo.... de Salomón y la reina de Saba, quería decir, se creó una mezcla curiosa de religiones entre judaísmo y cristianismo (respetaban, por ejemplo, tanto sábado como domingo, así que tal vez fueran los inventores a los que debemos el weekend ¡un hurra por los etíopes!). Esto, unido a su remota ubicación y consecuente evolución independiente, hizo que, aún manteniéndose la esencia cristiana de la religión, fuera separándose de la practicada en Europa. Como nota cultureta y apunte de otro viaje deseable, no dejéis de buscar información o documentales (hay muchos) sobre las iglesias del Lalibela.

Bien, ya sabemos que durante siglos corrió la leyenda de un reino cristiano aislado del resto y que efectivamente existía algo parecido a ello en Etiopía. Además ahora añado que los portugueses, deseosos de hacer su ruta hacia oriente lo más segura posible, habían mandado embajadas a Etiopía ya en el siglo XV (Alfonso de Paiva, en 1487) y que los propios jesuitas habían llegado a mediados del siglo XVI.

En ese entorno, no es que fuera obvio, pero al menos no era tan sorprendente que se pidiera a Pedro Páez que no marchara hacia Oriente, sino hacia Etiopía.


Primer intento: agua (es un decir)

El minarete de adobe más alto del mundo
em Tarim (Yemen)
El 2 de febrero de 1589 Pedro Páez sale de Goa acompañando al catalán (de Vic) Antonio de Montserrat, experimentado viajero por la India y aledaños. El viaje comenzó por la costa india de forma más o menos controlada, pero saltar a la península arábiga era ya algo más complicado. Se disfrazaron de armenios e intentaron seguir su viaje navegando hasta Iraq, para pasar de allí a Siria, Egipto y por fin Etiopía. Un rodeíllo de nada, reconocedlo. Ese plan falló y el siguiente intento fue navegar hasta la costa de Somalia, pero fueron capturados por piratas, aunque puestos en libertad en breve. Previo pago, claro. Tercer intento: seguro que estabais echando de menos el huracán ¿no? Pues eso, tempestad que les impide llegar a Somalia. Lo que es peor, en todo este proceso son identificados como portugueses y los turcos, que andaban por allí, los trincan  y trasladan primero a Dhofar y luego a Tarim, en Yemen (por cierto, apuntaos Yemen en la ya larga lista de viajes deseables, bien que "peligrosillos"). De allí siguen a Ma'rib y San'a cruzando parte del desierto de Rubalcaba, quicir, Rub'al Khali en condiciones lamentables para después pasar unos mesecitos en Moca, todo ello como prisioneros, no os olvidéis. Tras todas estas idas y venidas Felipe II autoriza pagar rescate por ellos y son devueltos a Goa, donde llegan en ¡1596! Siete años de penurias que Páez aprovechó para aprender árabe y persa, para comprender mejor a los turcos, árabes y todos aquellos con los que se encontró y para ser de los primeros europeos en probar y describir el café. Montserrat, ya mayor, falleció al poco, pero para Páez la vida no había hecho más que empezar y siete años de desierto y cautiverios no iban a apartarle de la misión encomendada...

Segundo intento: agua (esta vez NO es un decir)

Como os podéis imaginar los dos viajeros llegaron a Goa bastante perjudicados, pero Pedro se recuperó tras una larga convalecencia y varias recaídas. En cuanto estuvo en condiciones volvió a intentar llegar a Etiopía y finalmente lo consiguió via Massawa, en la actual Eritrea y de ahí a Fremona, que era la base de los misioneros católicos en la zona y donde había muerto el misionero, también jesuita, Andrés de Oviedo (que era de Illescas, Toledo, como su propio nombre indica) en 1577.

Imagen de Lalibela robada de aquí
Pero, si ya había habido numerosos misioneros en Abisinia, y desde hacía bastante tiempo, ¿qué hizo que Páez fuera tan importante? Supongo que el carácter abierto y la enorme inteligencia de Páez le vinieron de serie, pero no hay duda que su duro cautiverio en Arabia antes de llegar a Abisinia le permitió alcanzar experiencias y conocimientos de valor incalculable. Para empezar decidió aprender, más que aprender, dominar, la lengua local, el ge'ez. Ya hasta el nombre era raro... Al mismo tiempo, Páez no se lanzó inmediatamente a la evangelización radical, sino que se esforzó por comprender la cultura local y la visión que tenían del cristianismo, de modo que pudo ir adaptando su estrategia. Finalmente consiguió conocer y ganarse el respeto de tres reyes sucesivos:  Za Denghel, Yaqob y Socinios. Este último fue acercándose al catolicismo y llegó a hacer oficial su conversión en 1622. Es cierto que aparte de la labor de persuasión de Páez hubo componentes políticos en la decisión puesto que Socinios esperaba obtener el apoyo de la corona Española en sus aspiraciones territoriales, ya que el enemigo común eran los otomanos. Pabernos matao; imaginaos abrir, en medio de la Guerra de los treinta años, un nuevo frente ¡en Etiopía! Eso aparte de los esfuerzos en América y Asia, claro.

Páez no sólo se ganó la confianza de tres emperadores de Etiopía, sino que en los 19 años que pasó allí se dedicó a observar, a aprender y a escribir, resultado de lo cual fue su Historia Aethiopiae (¡Toma ya enlace culto!¡En latín (y portugués)! aunque ahora ya está editado en español), un estudio global sobre la historia, la geografía y los usos y costumbres que conoció. Resulta curioso observar que el manuscrito en sí fue casi olvidado hasta el siglo XX y sólo conocido por referencias de referencias, por ejemplo:

"Los Jesuitas atribuyen el honor de este descubrimiento al Patriarca de Abisinia Paez, que dexó escritos dos tomos en folio sobre las cosas de la Abisinia. No he podido ver esta relación en su original, pero el P. Kirker publicó una descripción de las fuentes del Nilo, que dice había sacado de la historia de Paez. Es cosa bien extraña que los Jesuitas no hayan publicado este descubrimiento de Paez que hace tanto honor á su Sociedad y a la nacion Española"
Esta referencia le he encontrado en "El viajero Universal, o noticia del mundo antiguo y nuevo", cuaderno XXV, obra recopilada de los mejores viajeros por D.P.E.P. Publicado en Madrid en 1797, Pedro Estala.

Lo que nos lleva a lo más llamativo, aunque en absoluto lo más importante, de la vida de Páez: el día en que se adelantó en "solo" 150 años al escocés con cara de pánfilo James Bruce de Kinnaird, que hizo honor a su careto dedicando 12 años a buscar las fuentes del Nilo Azul, a las que llegó en 1770. Como premio a su denodado esfuerzo descubridor (fina ironía, por si no la habéis captado), en su tierra no le creyó nadie. Mientras, él se dedicaba a restar crédito a Páez y a Lobo, otro jesuita que siguió a don Pedro. Un crack, el Bruce. Bien, leamos de la misma fuente que la cita anterior:

"Los Ethiopes dan el nombre de Abaoi al Nilo: este rio nace en el Reyno de Gojam, y en el distrito de Sabala (Sacala) cuyos habitantes se llaman Agous. El nacimiento del Nilo está en la parte occidental de Gojam, y en el parage mas elevado de un valle que se parece a una gran llanura, rodeada de altas montañas. Hallándome, dice Paez, en este pais el 21 de Abril de 1618 con el Rey y el exército, subí hasta el parage en que está el nacimiento de este río, y lo observé todo con atención. Descubrí primeramente dos fuentes redondas, cada una de las quales tendria como quatro palmos de diámetro, y contemplé con el mayor placer lo que ni Ciro, ni Cambyses, ni Alexandro ni Cesar pudieron descubrir. El agua sale de la montaña que domina á la llanura, y los naturales dicen que está llena de agua. Los Agous habitan en la parte inferior á esta montaña hacia el occidente á una legua de estas fuentes, y este lugar se llama Geesh, que estará a un tiro de cañón de la montaña"
Cito a Estala que cita a Kirker, que cita a Páez 
La importancia que dio Páez a este descubrimiento fue relativa: llegó, vio, reflexionó, contó y se marchó.

Páez murió en Etiopía en Mayo de 1622 y está enterrado en una tumba casi olvidada por aquella zona. Su labor también fue enterrada pronto ya que ni sus sucesores ni los de Socinios tuvieron las ganas ni la capacidad de mantener en marcha la labor comenzada.

El Nilo, sin embargo, sigue fluyendo desde las fuentes que Páez describió, precipitándose en las cataratas de Tis Abay y haciendo fértiles las tierras de Egipto con sus crecidas, ahora contenidas por la presa de Assuán

Cataratas del Nilo Azul.








Sarmiento: Lio en Rio

                         Antes de adentrarse en este nuevo capítulo de la vida de don Pedro, refresquen VVMM los anteriores en Sarmiento1 , ...