Newsletter

domingo, 21 de junio de 2026

Sarmiento: Seis grados a Lesteoeste

 

Seguimos adelante, queridos ninios, con la vida de nuestro ya muy mejor amigo Pedro Sarmiento, que nos está dando tanto juego como esperaba. O más.
Anteriores Sarmientos: 1, 2 y 3

    Hay una especie de gracieta que nos encanta a los amantes de la serendipia: los seis grados de separación de Kevin Bacon. La cosa va de relacionar a Kevin Bacon con cualquier otro actor de cine (o cualquier miembro relevante del equipo) en menos de seis saltos de relación. Os adelanto que se consigue siempre en mucho menos de seis saltos. Ejemplo: Alfredo Landa, Santiago Segura o Julio Iglesias, un suponer, tienen un grado 2. Clark Gable, Marlon Brando o Mel Gibson también tienen los tres un grado 2... y no, no he escogido esos tres nombres al azar: los tres interpretaron al MISMO personaje en tres versiones de una misma historia en 1935, 1962 y 1984, respectivamente; ooootra coincidencia.

                         Fletcher y Bligh ensalzando su amistad                     
   En esos años se estrenaron tres versiones (con distintos títulos) de "Motín a Bordo" y nuestros tres cuates interpretaron al oficial Fletcher Christian, que en las tres versiones lidera la rebelión contra el capitán Bligh. El motín acaba con parte de la tripulación dándose a la molicie del ocio en Tahiti primero y siendo juzgados (y, unos cuantos, colgados del gaznate) después y otra parte buscando acomodo en el quinto carajo en las islas Pitcairn. Las dos facciones acaban malamente. Pero que muy malamente. El hecho es que las Pitcairn están realmente lejos de cualquier sitio con un mínimo tráfico de navíos allá en medio del Pacífico Sur y hoy son una de tantas islas raras que tiene el Reino Unido repartidas por el mundo.

     Después del motín (que fue un hecho real), los sublevados abandonaron a Bligh cerca de Tonga en un pequeño bote con 18 marineros en abril de 1789 y el tío, que era un poco caracatre pero muy buen marino, consiguió llevar ese mísero bote hasta Timor. Unos 6700 km que se hizo el amigo con un sextante medio escamoteado, un reloj de bolsillo y una prodigiosa memoria. Bien es cierto que para 1789, más de 200 años después del primer viaje Lima-España por el Estrecho de Magallanes realizado por Sarmiento, los mapas no tenían nada que ver con los del s. XVI y la manera de posicionarse en el mar tampoco. No, no, no, no...

Vuelta a casa

    Habíamos dejado a Sarmiento saliendo con su Capitana al Mar del Norte (al de entonces, no al de ahora, o sea, al Atlántico. Atlántico Sur en este caso, lo que viene siendo el Mar del Norte del Sur. O algo) el 24 de febrero de 1580. En entradas anteriores os había mencionado que el tono principal de la Relación es muy técnico y marinero, hasta el punto de resultar complicado de seguir, pero profesional al nivel de "¿Quién le ha hecho esta chapuza a Vd., Señora?". Ya sabéis que yo nunca miento, he aquí un ejemplo:

"Aquí tomamos fondo en doce brazas de arena y para mejor salir destos placeles largaron los penoles, é izaron el trinquete, y fuimos al Leste quarta al Nordeste dos leguas. Aquí sondamos en trece brazas, estando Lesueste-oesnoroeste con el Cabo ocho leguas y arribando al Lesueste, media legua sondaron en quatro brazas; y volviendo al Leste, guiñando sobre la quarta del Nordeste como media legua, sondaron en quarenta y nueve brazas, y dende este parage gobernamos al Lesnordeste una hora una legua. Aquí sondó el Piloto Mayor en sesenta brazas. Todos estos fondos son de arena parda menuda."

     Una vez adaptados a la peculiaridad del texto, resulta fácil seguir a Sarmiento y sus cuates. Nada más salir al Atlántico comenzaron a sufrir grandes tormentas, con tal oleaje que tenían que poner cuatro hombres al timón, "dos arriba y dos abaxo" nos aclaran, Gracias, Sarmi. Aun así, el 1 de  marzo cruzan los 45º y el 11 de marzo los 35º. Antes de final de mes llegan al Trópico de Capricornio que, como todos Vds. saben está a 23º y pico.

    Grados, muchos grados hemos visto. Todos de latitud, claro, porque la longitud en el s. XVI no se podía calcular, a lo sumo estimar malamente, ¿no? Pues no exactamente, hay matices. A medida que avanza marzo, los pilotos sospechan que se están desviando mucho más hacia el este de lo que estimaban. O eso o los mapas que llevaban eran manifiestamente mejorables, que es lo primero que piensan. A finales de marzo, Sarmiento decide construir un instrumento que le permita realizar determinadas medidas astronómicas para calcular su longitud. Porque sí, queridos ninios, determinados cosmógrafos habían comenzado a teorizar sobre sistemas para calcular la longitud basándose en observaciones astronómicas: Rui Faleiro, Johannes Werner, Pedro Apiano... habían desarrollado el método y la corona Española los "captó" de una u otra forma. Faleiro formaba parte incluso de la tripulación inicial de la expedición de Magallanes pero no se embarcó porque le dio un parraque antes de salir. 

"...aunque sabíamos donde estábamos segun Latitud, que es de Norte-sur, ignorábamos la Longitud, que es el camino del Lesteoeste; y para averiguallo , aunqué Sarmiento lo sabía tomar, no tenía instrumento para ello: y la necesidad inventora de las Artes hizo que Sarmiento hiciese un género de báculo ó ballestilla con que lo tomase, y con este instrumento con el ayuda de Dios á 31 de Marzo al amanecer tomó el General los grados de Longitud por la Hena de la Luna y nacimiento del Sol, y halló que estábamos diez y ocho grados mas al Occidente que el Meridiano de Sevilla. Por donde claramente entendió que las corrientes que habían ido al Leste, y nos habían sacado al fuera en el Golfo acia el Leste mas de doscientas y veinte leguas hasta aquel punto"

 

    No nos vamos a meter en detalles astronómicos, pero, básicamente, este procedimiento se basaba en tomar medidas de los ángulos entre la Luna y determinadas estrellas y después calcular la longitud a la que se darían esos ángulos de visualización concretos. De todas formas, el sistema estaba muy en pañales, lo que no evitó que SuperSarmiento ensanchara otro par de cuartas porque... ¡acertó! (mas o menos)


"Es mucho de notar, que la altura que el General Pedro Sarmiento había tomado de Longitud, ó Lesteoeste, se conoció verdaderamente ser bien tomada y mui cierta la computación que hizo, porque llevando el punto por la orden atrás referida de tal manera que á la hora que vimos la Isla de la Ascensión juzgábamos estar solamente sesenta leguas de Pernambuco, Lesteoeste con el Rio de las Viraides en la Costa del Brasil, y hallámonos quacrocientas leguas al Leste enmarados de manera que del punto que llevábamos por el altura de Latitud nos engañaron y hurtaron las corrientes trecientas y quarenta leguas"


    Me pongo serio un segundo: la determinación precisa de la longitud fue el objetivo de toda nación con intereses en el mar que se preciase desde bien pronto hasta que se inventó el cronómetro marino, pero mucho antes ya hubo científicos que habían desarrollado sistemas bastante aproximados. La navegación no era sólo gónadas, sino también neuronas. Por cierto, la isla de la Ascensión está en medio del Atlántico Sur, justo entre Brasil y África y es, como las Pitcairn, otra de esas posesiones rarunas de los ingleses por los mares de Dios.


    

        Estas costas eran las enfermas e insalubres        
El 17 de abril cruzan el Ecuador en medio de tremenda calorina y con serios problemas de disponibilidad y calidad del agua, el 28 del mismo mes ven tierra a unos 8,5° N e identifican la "Sierra Leona en la costa de Guinea". Buena parte de la tripulación anda ya fatal de lo suyo con calenturas y escorbuto, pero siguen costeando hacia el norte sin tocar tierra porque, como ellos mismos dicen, los portugueses ya no paran por ahí a su vuelta de la India "porque enfermaban y morían muchos, porque la tierra es enferma". Decidieron estirar la marcha hasta Cabo Verde, donde pensaban reparar la nave y recuperar fuerzas. Justo antes de llegar a estas islas tuvieron un encuentro con un par de navíos corsarios franceses a los que pudieron dar esquinazo a base de regateo y algún cañonazo de aviso. El 23 de mayo entraron en Santiago de Cabo Verde en un estado bastante lamentable y hechos unos guarros: "y... en efecto veníamos mas cudiciosos de agua que de parecer lindos."


    Una vez en tierra, lo primero fue ir a misa, comulgar, dar limosna, visitar al gobernador y al obispo. Lo normal. Una vez satisfecho lo importante, ya si eso se podía uno poner a calafatear, reparar, limpiar, engrasar y comprar víveres y agua. Esta última parte fue realmente dañina para la cartera de Sarmiento porque todo era carisísimo, hasta el punto de que don Pedro tuvo que pedir prestado y hasta vender "unos clavos"


"...porque hasta el agua nos costó aquí como si fuera vino , y en cierta manera tanto y mas, por las vasijas que nos hurtaron los negros aguadores, demas de su paga, que aunque sean demasiadas menudencias quiero dar cuenta puntual de todo."

    Recordaréis, queridos ninios, que había una orden muy explícita del virrey del Perú de ser informado del cruce del Estrecho desde el Río de la Plata, pero no se pudo hacer porque las aviesas corrientes los metieron en medio del Atlántico. Pues bien, nada os sorprenderá saber que Sarmiento decidió cumplir esa orden desde aquí: compró un barco mediano por 330 ducados y mandó a su mejor piloto, Hernando Alonso, de vuelta con la relación. Ojo, que igual no lo habéis pillado: mejor piloto -> Hernando Alonso. Qué cosas...

    Entre robo y timo, Sarmiento se enteró por un testigo de que no sólo el Draque había llegado de vuelta a Inglaterra cargado de pasta, sino que andaba montando una flota, parte de la cual ya había partido en diciembre, para volver al Estrecho y recuperar las naves perdidas en su primera expedición. También recibió noticias de otra recua de piratas ingleses que andaba dando vueltas por ahí (con pilotos portugueses, para variar), entre otros muchos cotilleos que hoy llamaríamos Inteligencia de alto valor. También se enteraron de que el rey Enrique I de Portugal había estirado la patita sin descendencia y había abierto un problemón sucesorio y que el Gobernador de Cabo Verde, Gaspar de Andrade, era favorable a las pretensiones de Felipe II al trono portugués, lo que tendría su importancia más adelante. Bueno, también tuvieron tiempo de salir, a petición del gobernador, a hostigar a los corsarios franceses, que seguían revoloteando por allí a la búsqueda de presas fáciles. Les hicieron huir, claro.

    En fin, que la escala en Cabo Verde fue breve pero muy intensa. El día 19 de junio, tras resolver las últimas minucias sin importancia (desterrar a un par de tripulantes y dar garrote vil al alférez Gutiérrez de Guevara por traidor), partieron rumbo a las Azores con la compañía de unas carabelas portuguesas y el barco de 330 ducados que al poco se separaría rumbo a Panamá. El 18 de Julio llegaron a Angra do Heroismo, en Terceira, tras ser testigos en la distancia de tremendas erupciones volcánicas en la isla de San Jorge.

   

Angra do Heroísmo en la distancia. Foto mía.

    La escala en Azores fue igualmente corta pero agitada. Sarmiento fue testigo de la fractura que se estaba generando en la sociedad portuguesa respecto a la sucesión real, con las islas de San Miguel y Tercera posicionándose en el bando de Prior de Crato, lo que acabaría llevando a la excursión de Don Álvaro en 1582 y 1583.

    En otro momento, un grupo de pilotos portugueses quiso robar todos los registros de la expedición e incluso hundir el navío porque decían que el Estrecho de Magallanes estaba en su mitad del mundo. Anda que... 

    Estando así las cosas, la llegada de la flota de Nueva España le dio a Sarmiento la oportunidad de salir de allí por patas y resguardado, aunque no sin encontronazos con el general de esa flota, al que acusa de flojeras por un quítame allá esas pajas: 

"...salió por toda la Armada con harta mohindad del General Sarmiento, por ver la floxedad que se tenía en esto, que por un poco de regocijo de tomar quatro rábanos, y dos libras de ubas se dexase de hacer lo que tanto importaba." 

   A ver: que Sarmiento es nuestro héroe y tal, pero tenía que ser de un cansino insoportable. Aunque tuviera razón... que la tenía. Otra vez. Entre discusiones, dudas y algún salto de isla, no salieron de allí hasta el 3 de agosto para una última etapa sencilla y rápida. El 15 de agosto avistaron el cabo de San Vicente y SuperSarmi aprovechó para cumplir órdenes una vez más y leer la relación a todos los miembros que quedaban de la tripulación, entre los que estaba, no os lo perdáis, un tal Pedro de la Rosa. Sí, Hernando Alonso el piloto ya navegaba en su propio barco hacia Panamá, pero durante toooooodo este periplo compartieron navío Hernando Alonso y Pedro de la Rosa. ¡Toma serendipia, Kevin!

    Justo antes de la fe del escribano y del propio Sarmiento, don Pedro termina así su relación:

"E por ser así cierto y verdadero, y para que en toda parte tenga la fe y crédito que conviene, la firmé de mano y nombre, que es fecha en esta Nao Capitana nombra Nuestra-Señora-de-Esperanza, miércoles diez y siete dias del mes de Agosto de mil quinientos y ochenta años.

 

Pedro Sarmiento de Gamboa."


    Y si don Pedro considera que esto se cierra así, ¿quién soy yo para añadir nada más? 

    De momento.

    Con Dios

    



  

viernes, 12 de junio de 2026

Sarmiento y Toledo: del tapón del Darién al del Estrecho de Magallanes

    Venga, que nos saltamos la entrada rollista y nos vamos directos al turrón, pero no os acostumbréis.

       Habíamos dejado a nuestro amigo Sarmiento llegando de vuelta a El Callao el 12 de julio de 1579. Volvía con las manos vacías, pero más ancho que largo porque había obtenido lo que más le podía gustar: tener razón y que además se la dieran. El virrey, nada menos.

    Un momento, ¿os habíais creído que no iba a haber introducción rollística? Ja, ja. ¡JAJAJAJAJAJAJA! 

          Pues no, vamos con ella.


       

A los castellanos profundos (o confusos), castellanos secos comilfó, les (nos) tiene que gustar Ávila (del Rey, de los Leales o de los Caballeros, a escoger). Que Segovia, Burgos, Salamanca, un decir... te entren por el ojo es cosa fácil. Para cogerle el gusto a Ávila tienes que tener una herencia cromosómica castellana desde el Cromañón... o ser uno de los tíos con mejor visión natural para la composición fotográfica del siglo XX como Orson Welles. 


   En 1960 Welles fue entrevistado en París por un periodista canadiense llamado Bernard Braden en la grabación de un documental y dijo en él que, de asentarse en algún sitio, sería en España, en concreto en Ávila. El amigo Braden se quedó a cuadros, claro, pero oye, que lo de Ávila lo dijo Welles con dos gónadas. Don Orson pasó mucho tiempo en España; entre otros sitios, en Ávila, claro, pero, curiosamente, su relación con España comenzó bastante antes de todo esto, en 1937, y lo hizo de la mano de otro gordinflas estadounidense relativamente conocido en los ambientes, un tal Ernest Hemingway.

   

1937, un paisbajés llamado Joris Ivens rueda un documental sobre la guerra civil llamado "Tierra de España" con guion de John Dos Passos y Ernest Hemingway. La cosa en España en el 37 era un carajal de mil demonios y no se podían andar con florituras, así que el equipo se marchó a Nueva York a hacer el montaje y el doblaje, y se les ocurrió contratar como narrador a un jovenzuelo famoso en la radio llamado Orson Welles. Este fue su primer contacto profesional con el cine y... acabó malamente. Tan malamente que Welles y Hemingway terminaron literalmente a tortas y sillazos en la mismísima sala de grabación. Al final la cosa se suavizó un poco a base de gïsqui, pero los sillazos se los llevaron puestos los dos. Como consecuencia de la apocalíptica pelea, hay dos versiones del documental, una con la narración de Orsoncito y otra con la de don Ernesto (en francés, la voz era de Jean Renoir, por cierto). Ambas versiones están disponibles íntegras en Youtube.

Ésta fue su primera participación en el mundo del cine. Pocos años después, el tío se despachó un pedazo de obra maestra en su debut como director. La primera escena de la primera película de Orson Welles es icónica y abre, directamente, con un letrero de "No pasar" sobre una valla desvencijada que (no) da paso a una mansión casi desierta.

    Y ¡mira!¡Qué casualidad! Justo de eso va nuestra entrada de hoy, de poner un letrero de NO PASAR.       
    

Operación Tapón


   "Por el Estrecho de Magallanes pasó á esta Mar del Sur un navío de ingleses Cosarios, y llegó á las Provincias de Chile y Puerto de Santiago á los quatro de Diciembre del año pasado de setenta y ocho, y robó un Navío con cantidad de oro, que había en aquel Puerto: y en otros de los de esta Costa hizo otros daños, y á los trece de Hebrero llegó al de esta Ciudad, estando bien descuidados de semejante novedad; porque habiendo habido tanto tiempo para darme los de las Provincias de Chile aviso de esto, nunca se hizo, con ocasion de estar el Gobernador en el Estado de Arauco en la guerra, y no se querer aventurar los Oficiales, ni la Ciudad a comprar un barco que me traxera esta nueva, con que se hubieran escusado hartas pérdidas y gastos que se han recrecido á S. M. y á los particulares, principalmente en un Navío que robó con harta suma de plata, que iba de esta ciudad al Reino de Tierra-firme."

    Así comienza una carta escrita por el virrey Álvarez de Toledo a primeros de  octubre de 1579 y que llevaba consigo Sarmiento para entregar al gobernador del Río de la Plata. Y ¿por qué llevaba Sarmiento esa carta? Pues buena pregunta, queridos ninios. Para responderla vamos a rebobinar unos meses, a julio.

    Lima, verano de 1579. La armadilla creada para perseguir al Draque (Francisco Dráquez, como aparece en la Relación y derrotero del viage y descubrimiento del Estrecho de la Madre de Dios, antes llamado de Magallanes. Sí, otra vez nos dan el trabajo hecho)  había vuelto con las manos vacías. A los pocos días, el virrey Álvarez de Toledo toma la decisión de mandar una expedición al Estrecho de Magallanes. No, ya sabéis que el nombre propuesto por Sarmiento no cuajó. En palabras de Álvarez de Toledo, quería "saber el modo que se tendrá de encerrar aquel paso para guardar estos reynos antes que los enemigos lo tomen", aparte de bloquear una posible huida de Dráquez por el mismo hueco por el que había entrado al lago. Sarmiento y nosotros sabemos que esto no iba a suceder, pero más vale un por si acaso que un ¡quién lo iba a decir!

    Lo primero, aunque parezca trivial, era encontrar la entrada al estrecho desde el lado del Pacífico, o mar del Sur, para cruzar al Atlántico, o mar del Norte. Pero no, la cosa no era una trivialidad en absoluto. La entrada desde el Atlántico es amplia y fácil de encontrar, pero en la parte del Pacífico la boca estaba en medio de un follón de islas y canales difíciles de navegar y frecuentemente azotados por tormentas. Además, las corrientes y vientos  dominantes en la zona lo que facilitan es el paso Este-Oeste y dificultan el Oeste-Este. Tan era así que la relación menciona, aunque no detalla, que:

"...por las innumerables bocas y canales que hai antes de llegar á él, donde se han perdido muchos Descubridores que los Gobernadores del Pirú y Chile han embiado allá y aunque han ido á ello personas que entraron en él por el Mar del Norte, nunca lo acertaron, y unos se perdieron, y otros se volvieron tan destrozados dé las tormentas, desconfiados de lo poder descubrir, que á todos ha puesto espanto aquella navegación"

    El propio virrey in person se acercó al puerto a seleccionar, inspeccionar y comprar (ojo, comprar, para una misión Real había que comprar los barcos) dos navíos. Inmediatamente nombró a Sarmiento capitán mayor de las dos naves. Si antes de esto Sarmiento ya había ensanchado un par de cuartas, después del nombramiento no cabría por puerta alguna de la ciudad de Lima. Una vez comprados los barcos, se pusieron a repasarlos de chapa y pintura, a planchar las velas, engrasar las roldanas y tal… mientras Sarmiento reclutaba tripulación. No llegó al nivel de Shackelton y su anuncio en prensa, pero le costó lo suyo reunir a 112 bípedos implumes entre marineros y soldados, justo al 50%, y los repartió entre los dos navíos: la Capitana (Nuestra Señora de la Esperanza) y la Almiranta (San Francisco) también al 50%. Sarmiento era muy metódico.

   Entre reparaciones, reclutamiento y abastecimiento se les fue el invierno, pero muy a principios de primavera la cosa estaba lista. El 9 de octubre, el virrey se dirigió a los oficiales y les entregó la bandera, el 10 se leyó públicamente la orden y se aceptaron los juramentos y el 11, para qué esperar más, salieron de puerto.

    Álvarez de Toledo también debía ser tela de metódico. Las órdenes del virrey, que están recogidas en la relación, dan unas instrucciones minuciosísimas de lo que había que hacer:

    • navegar directos hasta los 54º o 55º sin tocar costa para no perder tiempo;
    • llevar diario y cartas MUY detallados y leerlos públicamente cada día para que la tripulación pudiera corregir ante notario si había algún error;
    • anotar mareas, corrientes, vientos, bajíos, posibles puertos... haciéndolo por separado en los dos barcos pero reuniéndose tanto como fuera posible para poner las observaciones en común. En los lugares señalados manda erigir una cruz alta para que pudiera verse y "donde no hubiere nombres puestos, los iréis puniendo para el órden de los dichos Libros, y de las Cartas de marear";
    • una vez alcanzada la latitud requerida debían explorar todas las bocas del estrecho y medir profundidad y anchura;
    • Identificar los mejores lugares estratégicos para levantar fortalezas con artillería;
    • Tomar posesión formal de todas las tierras en nombre de Felipe II. Con su acta notarial, por supuesto.
    Las órdenes del virrey son un prodigio de precisión y cubren todos los aspectos relacionados con la empresa. De verdad, espectaculares. No se limitan a marcar los objetivos primarios y secundarios, sino que dan instrucciones de cómo proceder. Un ejemplo:

"procuraréis llevar algunos Indios para lenguas á las partes donde fuéredes de adonde os pareciere ser mas á propósito,á los quales haréis todo buen tratamiento ;y por medio de las dichas lenguas , ó como mejor pudiéredes, hablaréis con los de la tierra, y tendréis pláticas y conversaciones con ellos, procurando entender las costumbres , qualidades y manera de vivir dellos y de sus comarcanos, informándoos de la Religion que tienen, Idolos que adoran; con qué sacrificios y manera de culto; si hai entre ellos alguna doctrina, ò género de Letras; como se rigen y gobiernan, si tienen Reyes; si estos son por eleccion ó derecho de sangre, ó si se gobiernan por Repúblicas , por Linages; qué rentas, tributos dan y pagan, é de qué manera yá qué personas é que cosas son las que ellos mas precian; que son las que hai en la tierra, é qué les trahen de otras partes que ellos tengan en estimacion"

    Da instrucciones de tratar bien a los indios, de darles regalitos... lo trata todo; pero todo, todo. La parte más curiosa es lo concienzudamente que describe el procedimiento para transmitir la información: crear cuatro copias de la relación, dos serán enviadas al virrey, una por tierra y otra por mar, otra se quedará en manos del gobernador de Río de la Plata y la cuarta la llevará Sarmiento en persona al Rey. Porque, queridos ninios, el viaje no terminaba en el Estrecho. No, no, no, no. La cosa iba a ser mucho más larga.


Rumbo al Sur

    Ya sabemos que el papel lo aguanta todo, hasta la mayor precisión y minuciosidad. Ahora había que salir al mar y, como de costumbre, comprobar que es infrecuente que los planes se cumplan. Muy infrecuente. Incluso cuando las cosas salen medio bien.

    La expedición comenzó de una forma manifiestamente mejorable: nada más partir, la Capitana comenzó a hacer agua en cantidad por la proa, así que hubo que parar en Pisco del 17 al 21 de octubre para repararla.

                   Glaciar O'Higgins (de la Wiki)                  
    Como es esperable, Sarmiento es súper técnico en la relación, dando día a día latitudes, rumbos, distancias y todos los detalles marineros que ellos entienden y a nosotros nos lían. También tuvieron sus discusiones sobre el rumbo y cosas de esas de las que discuten los marineros. El 17 de noviembre, pasados los 49º sur, se acercaron a una bahía que llamaron de la Santísima Trinidad en lo que hoy es el Parque Nacional Bernardo O'Higgins. A partir de ahí continuaron costeando, explorando, diciendo misas, plantando cruces, tomando posesiones en nombre del Rey bajo firma de un notario de pluma, pliego y tampón gordo... en fin, lo normal en una exploración de la época. Por ejemplo:

"E luego que la Misa fué dicha , el General, para mas perpetua señal y memoria de Posesion, hizo mondar un árbol grande, y en él hizo hacer unaCruz grande y mui alta, y puso en ella el santísimo Nombre de Nuestro Señor JesuChristo I. N. R. I. y abaxo al pie de la Cruz puso PHILIPPUS SECUNDUS REX HISPANIARUM. De todo lo qual Yo Juan Desquíbel, Escribano Real desta Armada y Nao-Capitana, doi fe y verdadero testimonio que pasó así como dicho es. Juan Desquíbel,Escribano Real.“

    En cada una de esas paradas se escalaba algún monte para trazar el perfil de la bahía y para comprobar si aquello podía conducir al Estrecho. Todo muy profesional. Para ese momento, varios individuos de la tripulación de la Almiranta estaban dando claras muestras de querer escaquearse a la primera oportunidad y volver a Chile, que la cosa se podía poner chunga con facilidad en esas latitudes.

    Las sospechas de Sarmiento se confirmaron en cuanto apareció la primera excusa, aunque hay que reconocer que fue una excusa gorda de cohone. El propio Sarmiento describe la zona como 

"...por ser la mar desta tierra la mas tormentosa y de mas pesados vientos que se puede imaginar en lo que se navega del mundo; y si acaso hai un dia de serenidad luego le siguen otro y otros, y ocho, y diez dias mas de tormenta; y en ningun tiempo se puede tener certidumbre de buen tiempo mas de la hora que acaso se viere de presente." 

    Y, claro, tormentón tendría que haber. Se desencadenó el 21 de enero allá por los 52ºS. Tormentón del siete, olas como montañas, riesgo de hundimiento o de chocar contra las rocas. Sarmiento da instrucciones claras a la Almiranta de seguir el farol de la Capitana, de alejarse de la costa y, en caso de separación, esperar 15 días en la boca del Estrecho, pero en medio de la tormenta, los de la Almiranta, según Sarmiento encabezados por el Almirante Villalobos y el Sargento Mayor Pascual Xuarez, se dieron el piro. Recordad a estos dos cuasiseres porque tendrán su importancia más adelante. Esta historia es laaaaaaaaaaarga.


El Estrecho

    En fin, queridos ninios, que desde el 21 de enero de 1580 la Capitana se queda sola. El 23 de enero son capaces de escapar de la tormenta y adentrarse en el Puerto de la Misericordia, que resultaría ser la mismísima boca del Estrecho. Para recuperar el resuello y cumplir con lo de los 15 días de espera, fondearon y echaron un par de semanitas de vacaciones. El 3 de febrero hace otra toma de posesión de las de misa, cruz, escribano, acta notarial, en nombre del rey y tal. El 9 de febrero Sarmiento ya tenía suficientes indicios (por ejemplo, el 6 de febrero se da cuen de que hay corriente hacia el Pacífico en consonancia con la marea) como para asegurar, ante las dudas del resto de los pilotos, que estaban en el Estrecho de Magallanes. Esto... ¿Dije de Magallanes? ¡No hombre, no! a un tío tan pagado de sí mismo como Sarmiento no se le podía escapar una oportunidad así y lo renombró ESTRECHO DE LA MADRE DE DIOS. Ya, sí, podría haber sido pedor, le podía haber puesto Estrecho de Sarmiento. O también mejor: Estrecho de Madredelamorhermoso. Pero en todo caso iba a dar igual, como sabéis.

    El cruce del estrecho fue más o menos sencillo hasta su salida al Atlántico el 24 de febrero. Sarmiento cumplió las órdenes del virrey y señaló en este primer (guiño, codo, guiño) viaje al Estrecho dos zonas idóneas para establecer fortalezas: la Angostura de Nuestra Señora de Gracia y la de Nuestra Señora de Esperanza. Por lo demás, la descripción del estrecho es muy pormenorizada, como cabía esperar. Respecto a los indígenas, hubo varios encuentros con ellos, entre ellos con los patagones gigantes de hasta tres varas de altura (2,50 m). Los hubo afables, los hubo violentos en los que algún marinero perdió un ojo y hasta Sarmiento recibió un flechazo, pero hubo uno que...

"Regocijáronse mucho con esto , y con unas banderillas de lienzo que los nuestros trahían de ciertas tiras angostas de ruan , angéo y olandeta. De lo qual conjeturó Señas de haber Sarmiento que habían comunicado con gente de pasado por alli Europa: y ellos, sin ser preguntados, dieron á entender por señas patentes , que habían pasado por allí, ó estaban (y señalaron á la parte del Sueste) dos Navíos como el nuestro, de gente con barbas , vestidos y armados de aquella misma manera. Este fué el primer rastro que hallaron de las Naves Inglesas de Draque."


    ¡EL DRAQUE!  

Y... No, obviamente esto no es todo lo que tengo que decir sobre Sarmiento y el Estrecho.

Con Dios.




viernes, 5 de junio de 2026

Sarmiento y la persecución del pirata

     Me dicen mis hipercríticos (sí, hasta en una comunidad de 10 lectores hay hipercríticos) que me enrollo como las persianas, especialmente en introducciones raras que no se sabe dónde van y que dejo muchos hilos sueltos del tipo "...pero eso es otra historia y ya volverá a nuestro blog" y, claro, luego nunca vuelven. A pesar de ser ya un señor muy, muy mayor, tengo firme propósito de enmienda, pero por la misma razón no tengo fuerza para atacar dos retos de semejante porte a la vez, así que vamos a rematar uno de tantos hilos sueltos, pero las introducciones llenas de meandros se quedan. Avisadas están VVMM y el que avisa no es traidor.


    Creo haber mencionado en algún momento que en este mismo universo, pero en un tiempo ya lejano, el panoly que suscribe pasó unos meses viviendo en la muy noble ciudad de Aquisgrán. No hay muchos aquisgranenses mundialmente conocidos: Mies van der Rohe, Havertz y poco más. Carlomagno, el vecino más ilustre de la ciudad, no había nacido allí. Sin embargo, puede que sólo haya un ser humano nacido en Aquisgrán cuyo logro sea único (pero único, único), pero no lo conoce ni Blas por lo que, a partir de hoy, podréis soltar el dato en cualquier tertulieta y quedar estupendamen. 


    Maestre Anes, Juan Alemán de Aquisgrán o Hans aus Aachen, que de todas esas formas era conocido el cuate, no debe ser confundido con Hans von Aachen que, como su propio nombre indica, nació en... Colonia y fue un pintorcillo de finales del XVI y ppios del XVII. No, queridos ninios, no. Nuestro Juan Alemán hizo algo mucho más gordo que pintar cuadros de señoras orondas desnudas. Además, aunque no lo sepáis, ya ha aparecido en nuestro blog. En más de una entrada, además.


    Juan de Aquisgrán se enroló como artillero nada menos que en la nao Victoria que zarpó bajo el mando de Magallanes en agosto de 1519 y fue de los 18 que llegaron, hechos 18 piltrafillas, a Sanlúcar y luego a Sevilla, vuelta al mundo mediante, en septiembre de 1522 al mando del segundo Juan Sebastián más importante de la historia. Por poco, pero segundo. No contento con eso, y como debió hacer buenas migas con Elcano, los dos partieron de nuevo en la expedición de Loaysa en julio de 1525. Si la expedición de Magallanes había sido un carajal, la de Loaysa no se quedó atrás. Elcano la espichó en medio del Pacífico, pero nuestro Juan (y Urdaneta, como vds. saben) le sobrevivió y llegó a las Molucas, pasó todo el follón de allí y finalmente volvió con pasaje portugués a Lisboa en 1536... tras haber dado OTRA vuelta al mundo. Si las cuentas no me fallan, eso son DOS vueltas al mundo.


    Así que ahí tienen al mushasho, en 1536 y siendo el primer bípedo implume con, ¡no una, señora! sino ¡DOS! vueltas al mundo completas en el coleto. Hora de asentarse en una granjita en las Ardenas, ¿no, Hans? Pues no. Al tío le iba la marcha y dijo que para qué iba a parar tan joven, así que en 1542 se enroló con Villalobos aunque de ésta ya no salió con vida. Estiró la pata en algún lugar del Pacífico; no sabemos si antes o después de avistar Hawaii.


    Y, como os había avisado, todo lo anterior no es más que la introducción que pone en perspectiva la tercera vuelta al mundo que, eso sí, fue la...


Primera vuelta al mundo completada por un pirata

       Cuando nuestro amigo Juan cerró su segunda vuelta al mundo, el mayor pirata del s. XVI aún no había nacido en la pérfida Albión. El Draque ya ha pasado varias veces por el blog, en formato historia por capítulos y en formato brevérrima entrada, que os recuerdo porque vendrá al caso en breve. Ya sabemos que la mayor afición del Draque era dar polculo perseguir barcos españoles y rapiñar sus puertos, siempre con la aquiescencia de la reina Isabel. La primera, no la madre del de ahora. 


    Según vimos en la brevérrima, en los paneles explicativos alrededor de la réplica de la Golden Hinde expuesta en Londres no se esconden lo más mínimo y dicen, literalmente (me autoplagio foto y texto):

"En 1577, tras una reunión secreta con su Majestad la Reina, partió en su viaje más famoso, una expedición  en aguas del Pacífico para explorar los territorios bajo dominio español, lo que resultó en la primera circunnavegación del globo por un capitán inglés. Los enormes tesoros que trajo de vuelta, tomados a los españoles, pagaron la deuda nacional inglesa e hicieron a Drake uno de los hombres más ricos de Inglaterra. Fue nombrado caballero por sus esfuerzos por la reina Isabel I en 1581" 

    Enefeto, el Draque, conchabado con la Reina, decidió que ya era hora de probar en las ligas mayores y dejar el pillaje europedo. Se lanzó hacia el sur, cruzó el Estrecho de Magallanes y se plantó en el Pacífico donde nadie lo esperaba. En aquella época de su relativa juventud, la verdad es que el tío le echaba dos gónadas y aprovechó a fondo la ventaja de la sorpresa.   

                       Puerto de El Callao.                      
Inconfundible
El Draque llegó al Pacífico en agosto de 1578, aunque no se puso a lo suyo de inmediato, ya que las tormentas no afectan sólo a los españoles y él sufrió varias, la pérdida de todos los barcos menos la recién renombrada Golden Hinde (antes era el Pelican), la de la mitad de sus hombres y su propia salud.  Aun así, en diciembre ya estaba desarrollando su actividad profesional en las costas de Chile, dando su primer golpe en Valparaíso. 

    Por aquella época el 5G no era demasiado estable en la zona y, aunque el Virreinato tenía unas redes de información bastante aceptables, no fueron lo suficientemente rápidas como para avisar al virrey de los palos que el Draque iba dando por el sur de Chile.

    En torno al 7 de febrero de 1579, Drake estaba en Arica, el 13 de febrero (viernes tenía que ser) entró en el Callao. No trincó demasiado porque los barcos que pudo asaltar no estaban cargados, pero daño causó bastante. Además, obtuvo información vital: unos días antes, el Nuestra Señora de la Concepción (Cagafuego) había salido hacia el norte cargado de plata. Ese barco estaba sirviendo la ruta habitual de la plata del Potosí, que bajaba por tierra hasta Arica, embarcaba hasta Panamá, cruzaba el istmo por tierra y de allí ya embarcaba hacia donde fuera (Europa principalmente). Drake, que tenía el motor de la Golden Hinde al ralentín, pisó a fondo y dio caza al Cagafuego frente a Ecuador a primeros de marzo. Para trasvasar la carga a su barco, se arrimaron a la costa y el proceso duró ¡seis días!

    A partir de aquí ya no nos importa demasiado lo que hizo Drake, no os destripo la pinícula si digo que no lo trincamos. Él siguió hacia el norte con la esperanza de encontrar el deseado paso Norte hacia el Atlántico. Fondeó en California, cerca de Bodega Bay, tomó ficticia posesión de la zona, a la que llamó "Nueva Albión" y acabó volviendo a Inglaterra por el Pacífico-Índico, completando la primera vuelta al mundo por un pirata cargado de plata. Llegó a Plymouth en septiembre de 1580. Nosotros nos despedimos de él aquí, ya que lo que nos importa es la sucesión de acontecimientos que se inició con sus correrías Pacíficas (que no pacíficas).


La Persecución y un viejo conocido

    Ahora nos vamos a marcar un efecto Rashomon de manual, para lo cual, como es habitual en el blog, vamos a aprovecharnos de quien nos da el trabajo hecho. En concreto, de la mismísima relación de uno de los protagonistas, nuestro viejo amigo Pedro Sarmiento de Gamboa, el de las Salomón in person: "RELACIÓN DE LO DE QUE EL CORSARIO FRANCISCO HIZO Y ROBÓ EN LA COSTA DE CHILE Y PIRÚ, Y LAS DILIGENCIAS QUE EL VIREY DON FRANCISCO DE TOLEDO HIZO CONTRA ÉL". En esta relación también da muchísimos detalles interesantes de las correrías del Draque ANTES de llegar a El Callao, pero esos los vamos a obviar.

    Desde que nos despedimos de don Pedro, allá por 1569, en El  Realejo (Nicaragua), el hombre había estado, sobre todo, al servicio de don Francisco Álvarez de Toledo. Cuando Mendaña y Sarmiento volvieron de las Salomón (léanse la entrada, no sean vagos), llegaron como el perro y el gato. Tanto que acabaron ante la Audiencia de Lima dirimiendo sus cuitas. El resultado de aquello fue que Mendaña cayó en desgracia y Sarmiento fue nombrado cosmógrafo general por el virrey, que le acabó encargando, entre otras muchas cosas, que escribiera la Historia de los Incas. Bueno, también había estado dando esquinazo a la Santa. A la Santa Inquisición, no a su santa esposa. 

    Volvamos a febrero del 79. A Lima. Gran sorpresa, bastante incredulidad... pero había que ponerse a la tarea de inmediato. De forma más o menos espontánea, un grupete de caballeros salió a lo loco a la caza del pirata. Dos naves y doscientos hombres partieron de El Callao inmediatamente después del asalto y persiguieron al pirata durante dos días hasta que lo perdieron de vista, entre otras cosas porque sus naves habían salido deprisa y corriendo y sin lastrar, con lo que no podían dar toda la vela. La salida había sido corajuda, pero demasiado atropellada. Nuestro amigo Sarmiento describe:

"... y lo que más parescia que en esto hacía fuerza, era que muchos caballeros iban muy mareados y no estaban para poderse tener en pié ni poder pelear, aunque otros muchos habia para poderlo hacer." 

    Biodraminas, caballeros. Biodraminas.

    Era obvio que aquello no iba a ningún sitio, así que se volvieron a puerto. Ahora ya con la cabeza algo más fría, el mismísimo virrey se puso a la labor y organizó una flota para perseguir, atrapar y, en su caso, descabezar al Draque. Diego de Frías Trejo sería el almirante y Maese de campo, mientras que el mismo Sarmiento era sargento mayor. Salieron de El Callao el 27 de febrero sin mucha esperanza, ya que habían concedido una ventaja de quince días. De hecho, en varios de los puertos que tocaron supieron que Draque había pasado por allí justo dos semanas antes, pegado el palo o palito correspondiente y puesto pies en polvorosa (Sarmiento es bastante detallado con los robos e incluso con los valores de lo robado. Salvo en un caso, os ahorraré los detalles).

            Monumento a Sarmiento enAlcalá de Henares (Wiki).        
Conste que me he acercado a hacer yo la foto,
pero lo han quitado por obras

    Sarmiento era tendente al autobombo, así que hay que tomar con cautela todo lo que explica en su relación respecto a sus predicciones sobre lo que iba a hacer Draque, pero es que lo clava el tío. Deduce que el corsario Francisco no se iba a atrever a volver hacia el sur sabiendo que le iban a estar buscando; adivina que van a perseguir al Nuestra Señora de la Concepción, alias Cagafuego, alias el navío de San Juan de Antón (su capitán). Sabe que Draque tiene un piloto portugués renegado que conoce la zona y le dice que al norte de Nueva España va a encontrar pocos españoles, pocos indios y ninguna defensa. Colige que el inglés está acostumbrado a navegar por latitudes más altas que los españoles y no le importará subir por cima de los 45º, especialmente en verano... vamos, que iba a cruzar el Pacífico Norte desde lo que hoy es California-Oregón para volver a casa. De hecho, en torno al 18 de marzo, Sarmiento llega a proponer cambiar de estrategia y, en lugar de ir comprobando en cada puerto si el Draque había pasado, adelantarse a sus movimientos y navegar directos hacia el norte, a Nicaragua, metiendo el turbo para tener más opciones de trincarlo. Muy fiel a su forma de ser, deja escrito que el general cometió un error funesto al no hacerle caso... y más adelante se empeña en demostrarlo.

    En fin, que siguieron costeando hasta que lo que tenía que pasar pasó: el 30 de marzo tuvieron noticias de que el Cagafuego había sido desvalijado y al día siguiente se lo encontraron en el puerto de Perico (Panamá, curiosamente justo donde ahora tiene su salida al Pacífico el canal). San Juan de Antón (menudo nombrecito) le contó a Sarmiento todo lo acontecido:

  • El 1 de marzo, cuando navegaban entre el cabo de San Francisco y la Punta de la Galera (actual Ecuador) se les acercó un barco simulando ser una nave chilena, pero cuando se quisieron dar cuen los estaban arcabuceando, aseteando y, clave, cañoneando, de resultas de lo cual perdieron el palo de mesana con vela y todo.
  • En menos de lo que se persigna un cura loco, los ingleses estaban en el Nuestra Señora.
  • Una vez tomado el control del Cagafuego pusieron rumbo Noroeste, hacia Nicaragua, con los dos barcos. El trato a los españoles fue correcto, incluso afable. 
  • En cuanto el tiempo lo permitió, comenzaron a transferir carga. La plata robada tenía un valor de 362.000 pesos, de los que 106.000 eran del rey. Eso lo registrado, sumando la carga sin registrar el valor era de más de 400.000 pesos. Poco de extranjis me parece a mí eso, pero en fin...
  • El 7 de marzo devolvió el navío a su tripulación y la tripulación al navío, no sin antes darles unos cuantos regalitos. Yatusabe, para que se les quitara el mal sabor de boca. Entre otras cosas, al capitán le dio una escopeta alemana y una taza con un pedazo de "Franciscus Draques" grabado en todo el medio. También les dio un salvoconducto en inglés por si se cruzaban con alguna de las otras dos naves inglesas que por allí rondaban (nosotros sabemos que de eso nasti, pero supongo que era por acollonar un poco):
"...diciéndole que el capitan de uno de los otros dos navíos era muy cruel, y que si le topaba no dejaria hombre á vida, y con aquella patente suya iba seguro dellos : y con esto cada uno fué por el viaje que ya se dijo , y San Juan llegó dende á dos dias al cabo de Corrientes"

    Sí, está claro que era por acollonar.

    ¡Ah! Y aún no os he contado lo más llamativo. Resulta que el Draque enseñó a San Juan de Antón una "carta de marear" de más de dos varas de largo que decía haber encargado en Lisboa, que le había costado nada menos que 800 ducados, y que le mostraba cuatro salidas hacia su casa, donde pensaba llegar en unos seis meses. Según él podía volver por el Cabo de Buena Esperanza, por el Estrecho de Magallanes, por Noruega (¿¡Ein?!) y otra que no quería decir pero que todos entendieron que sería el paso del noroeste. Un timo completo no parece que fuera, pero me da la impresión de que el cartógrafo portugués se había adornado en exceso. 

    Para finalizar con la relación de San Juan de Antón dentro de la Relación de Sarmiento, el capitán del Cagafuego afirma que Drake le dijo que se dirigiría a la isla del Caño, en Costa Rica, para hacer aguada, lo que da la excusa perfecta a Sarmiento para calcular que, de haber seguido su sugerencia e ido directos a Nicaragua, habrían adelantado al pirata y tenido oportunidad de atraparlo.

    Un asuntillo paralelo en el que no vamos a entrar es la ofuscación que muestra Drake respecto a la patada en el traseramen que recibió junto a su tío John Hawkins (mencionado en la relación como Juan Dracles) en Veracruz en 1568. En un alarde de cara de adamantium, Drake usa el temita para justificar quedarse con la plata del Cagafuego. 

    La armadilla permaneció en Panamá hasta el 13 de abril, aunque sin recibir demasiada ayuda de las autoridades locales. En ese tiempo llegaron noticias de otras dos naves inglesas dando vueltas por el Pacífico Sur que, obviamente, resultaron rumores infundados. Finalmente, salieron juntas de Perico la Almiranta, la Capitana y el mismísimo Cagafuego. Entre el 12 y el 15 de junio llegaron al puerto de Santa, cerca de Chimbote. El 17 llegó un pliego de la Real Audiencia de Panamá para el virrey y una carta para el almirante que contenía básicamente información que en la armadilla ya tenían, rumores falsos incluidos, más un dato que enseguida os podréis imaginar el efecto que causó en Sarmiento: 

 "...y agora este dia, 8 de Mayo, se tuvo nueva de como el capitan Francisco, con su navío, llegó á la costa de Nicaragua á los 20 de Marzo, á do dió lado al navío y tomó agua en la isla que llamandel Caño, veinte leguas deNicoya; y, estando allí, al finde dicho mes robó un navezuelo que venía para esta ciudad..." 

    En leyendo eso me imagino a Sarmiento calculando los días y las fechas y gritando un "¡OS LO DIJE, CARACATRES! Si es que... 

    También decían que los testigos habían informado de que la Golden Hinde estaba ya en un estado manifiestamente mejorable y necesitada de ser echada a tierra para reparaciones. Nosotros sabemos que eso acabó sucediendo en California.

    El remate fue que el 27 de junio recibieron respuesta del virrey pidiéndoles que volvieran a Lima y Sarmiento "casualmente" extrae lo siguiente de la orden:

"Aunque es verdad el disgusto que yo he rescibido el no haber atravesado vosotros cuando lo dijistes á la costa de Nicaragua, pues era guardar mis instrucciones, demás de haber la razon que pedia que lo hiciésedes"

    No hay más preguntas, señoría.

    Visto lo visto y las órdenes recibidas, salieron de Santa el 1 de Julio y llegaron el 12 a Lima, donde se deshizo la flota y se dio por cerrada la  (fallida) caza del corsario.

    Y, poco más o menos, eso es todo lo que tengo que decir de la persecución de Drake por Sarmiento, pero no de los líos que esto causó. No, no, no, no, no... pero eso sí que queda para otra entrada.

    Con Dios

    

Sarmiento: Seis grados a Lesteoeste

  Seguimos adelante, queridos ninios, con la vida de nuestro ya muy mejor amigo Pedro Sarmiento, que nos está dando tanto juego como espera...