Habíamos dejado a nuestro amigo Sarmiento llegando de vuelta a El Callao el 12 de julio de 1579. Volvía con las manos vacías, pero más ancho que largo porque había obtenido lo que más le podía gustar: tener razón y que además se la dieran. El virrey, nada menos.
Un momento, ¿os habíais creído que no iba a haber introducción rollística? Ja, ja. ¡JAJAJAJAJAJAJA!
Pues no, vamos con ella.
En 1960 Welles fue entrevistado en París por un periodista canadiense llamado Bernard Braden en la grabación de un documental y dijo en él que, de asentarse en algún sitio, sería en España, en concreto en Ávila. El amigo Braden se quedó a cuadros, claro, pero oye, que lo de Ávila lo dijo Welles con dos gónadas. Don Orson pasó mucho tiempo en España; entre otros sitios, en Ávila, claro, pero, curiosamente, su relación con España comenzó bastante antes de todo esto, en 1937, y lo hizo de la mano de otro gordinflas estadounidense relativamente conocido en los ambientes, un tal Ernest Hemingway.
Ésta fue su primera participación en el mundo del cine. Pocos años después, el tío se despachó un pedazo de obra maestra en su debut como director. La primera escena de la primera película de Orson Welles es icónica y abre, directamente, con un letrero de "No pasar" sobre una valla desvencijada que (no) da paso a una mansión casi desierta.
Y ¡mira!¡Qué casualidad! Justo de eso va nuestra entrada de hoy, de poner un letrero de NO PASAR.
Operación Tapón
"Por el Estrecho de Magallanes pasó á esta Mar del Sur un navío de ingleses Cosarios, y llegó á las Provincias de Chile y Puerto de Santiago á los quatro de Diciembre del año pasado de setenta y ocho, y robó un Navío con cantidad de oro, que había en aquel Puerto: y en otros de los de esta Costa hizo otros daños, y á los trece de Hebrero llegó al de esta Ciudad, estando bien descuidados de semejante novedad; porque habiendo habido tanto tiempo para darme los de las Provincias de Chile aviso de esto, nunca se hizo, con ocasion de estar el Gobernador en el Estado de Arauco en la guerra, y no se querer aventurar los Oficiales, ni la Ciudad a comprar un barco que me traxera esta nueva, con que se hubieran escusado hartas pérdidas y gastos que se han recrecido á S. M. y á los particulares, principalmente en un Navío que robó con harta suma de plata, que iba de esta ciudad al Reino de Tierra-firme."
Así comienza una carta escrita por el virrey Álvarez de Toledo a primeros de octubre de 1579 y que llevaba consigo Sarmiento para entregar al gobernador del Río de la Plata. Y ¿por qué llevaba Sarmiento esa carta? Pues buena pregunta, queridos ninios. Para responderla vamos a rebobinar unos meses, a julio.
"...por las innumerables bocas y canales que hai antes de llegar á él, donde se han perdido muchos Descubridores que los Gobernadores del Pirú y Chile han embiado allá y aunque han ido á ello personas que entraron en él por el Mar del Norte, nunca lo acertaron, y unos se perdieron, y otros se volvieron tan destrozados dé las tormentas, desconfiados de lo poder descubrir, que á todos ha puesto espanto aquella navegación"
El propio virrey in person se acercó al puerto a seleccionar, inspeccionar y comprar (ojo, comprar, para una misión Real había que comprar los barcos) dos navíos. Inmediatamente nombró a Sarmiento capitán mayor de las dos naves. Si antes de esto Sarmiento ya había ensanchado un par de cuartas, después del nombramiento no cabría por puerta alguna de la ciudad de Lima. Una vez comprados los barcos, se pusieron a repasarlos de chapa y pintura, a planchar las velas, engrasar las roldanas y tal… mientras Sarmiento reclutaba tripulación. No llegó al nivel de Shackelton y su anuncio en prensa, pero le costó lo suyo reunir a 112 bípedos implumes entre marineros y soldados, justo al 50%, y los repartió entre los dos navíos: la Capitana (Nuestra Señora de la Esperanza) y la Almiranta (San Francisco) también al 50%. Sarmiento era muy metódico.
Entre reparaciones, reclutamiento y abastecimiento se les fue el invierno, pero muy a principios de primavera la cosa estaba lista. El 9 de octubre, el virrey se dirigió a los oficiales y les entregó la bandera, el 10 se leyó públicamente la orden y se aceptaron los juramentos y el 11, para qué esperar más, salieron de puerto.
Álvarez de Toledo también debía ser tela de metódico. Las órdenes del virrey, que están recogidas en la relación, dan unas instrucciones minuciosísimas de lo que había que hacer:
- navegar directos hasta los 54º o 55º sin tocar costa para no perder tiempo;
- llevar diario y cartas MUY detallados y leerlos públicamente cada día para que la tripulación pudiera corregir ante notario si había algún error;
- anotar mareas, corrientes, vientos, bajíos, posibles puertos... haciéndolo por separado en los dos barcos pero reuniéndose tanto como fuera posible para poner las observaciones en común. En los lugares señalados manda erigir una cruz alta para que pudiera verse y "donde no hubiere nombres puestos, los iréis puniendo para el órden de los dichos Libros, y de las Cartas de marear";
- una vez alcanzada la latitud requerida debían explorar todas las bocas del estrecho y medir profundidad y anchura;
- Identificar los mejores lugares estratégicos para levantar fortalezas con artillería;
- Tomar posesión formal de todas las tierras en nombre de Felipe II. Con su acta notarial, por supuesto.
"procuraréis llevar algunos Indios para lenguas á las partes donde fuéredes de adonde os pareciere ser mas á propósito,á los quales haréis todo buen tratamiento ;y por medio de las dichas lenguas , ó como mejor pudiéredes, hablaréis con los de la tierra, y tendréis pláticas y conversaciones con ellos, procurando entender las costumbres , qualidades y manera de vivir dellos y de sus comarcanos, informándoos de la Religion que tienen, Idolos que adoran; con qué sacrificios y manera de culto; si hai entre ellos alguna doctrina, ò género de Letras; como se rigen y gobiernan, si tienen Reyes; si estos son por eleccion ó derecho de sangre, ó si se gobiernan por Repúblicas , por Linages; qué rentas, tributos dan y pagan, é de qué manera yá qué personas é que cosas son las que ellos mas precian; que son las que hai en la tierra, é qué les trahen de otras partes que ellos tengan en estimacion"
Da instrucciones de tratar bien a los indios, de darles regalitos... lo trata todo; pero todo, todo. La parte más curiosa es lo concienzudamente que describe el procedimiento para transmitir la información: crear cuatro copias de la relación, dos serán enviadas al virrey, una por tierra y otra por mar, otra se quedará en manos del gobernador de Río de la Plata y la cuarta la llevará Sarmiento en persona al Rey. Porque, queridos ninios, el viaje no terminaba en el Estrecho. No, no, no, no. La cosa iba a ser mucho más larga.
Rumbo al Sur
Ya sabemos que el papel lo aguanta todo, hasta la mayor precisión y minuciosidad. Ahora había que salir al mar y, como de costumbre, comprobar que es infrecuente que los planes se cumplan. Muy infrecuente. Incluso cuando las cosas salen medio bien.
La expedición comenzó de una forma manifiestamente mejorable: nada más partir, la Capitana comenzó a hacer agua en cantidad por la proa, así que hubo que parar en Pisco del 17 al 21 de octubre para repararla.
"E luego que la Misa fué dicha , el General, para mas perpetua señal y memoria de Posesion, hizo mondar un árbol grande, y en él hizo hacer unaCruz grande y mui alta, y puso en ella el santísimo Nombre de Nuestro Señor JesuChristo I. N. R. I. y abaxo al pie de la Cruz puso PHILIPPUS SECUNDUS REX HISPANIARUM. De todo lo qual Yo Juan Desquíbel, Escribano Real desta Armada y Nao-Capitana, doi fe y verdadero testimonio que pasó así como dicho es. Juan Desquíbel,Escribano Real.“
En cada una de esas paradas se escalaba algún monte para trazar el perfil de la bahía y para comprobar si aquello podía conducir al Estrecho. Todo muy profesional. Para ese momento, varios individuos de la tripulación de la Almiranta estaban dando claras muestras de querer escaquearse a la primera oportunidad y volver a Chile, que la cosa se podía poner chunga con facilidad en esas latitudes.
Las sospechas de Sarmiento se confirmaron en cuanto apareció la primera excusa, aunque hay que reconocer que fue una excusa gorda de cohone. El propio Sarmiento describe la zona como
"...por ser la mar desta tierra la mas tormentosa y de mas pesados vientos que se puede imaginar en lo que se navega del mundo; y si acaso hai un dia de serenidad luego le siguen otro y otros, y ocho, y diez dias mas de tormenta; y en ningun tiempo se puede tener certidumbre de buen tiempo mas de la hora que acaso se viere de presente."
Y, claro, tormentón tendría que haber. Se desencadenó el 21 de enero allá por los 52ºS. Tormentón del siete, olas como montañas, riesgo de hundimiento o de chocar contra las rocas. Sarmiento da instrucciones claras a la Almiranta de seguir el farol de la Capitana, de alejarse de la costa y, en caso de separación, esperar 15 días en la boca del Estrecho, pero en medio de la tormenta, los de la Almiranta, según Sarmiento encabezados por el Almirante Villalobos y el Sargento Mayor Pascual Xuarez, se dieron el piro. Recordad a estos dos cuasiseres porque tendrán su importancia más adelante. Esta historia es laaaaaaaaaaarga.
El Estrecho
En fin, queridos ninios, que desde el 21 de enero de 1580 la Capitana se queda sola. El 23 de enero son capaces de escapar de la tormenta y adentrarse en el Puerto de la Misericordia, que resultaría ser la mismísima boca del Estrecho. Para recuperar el resuello y cumplir con lo de los 15 días de espera, fondearon y echaron un par de semanitas de vacaciones. El 3 de febrero hace otra toma de posesión de las de misa, cruz, escribano, acta notarial, en nombre del rey y tal. El 9 de febrero Sarmiento ya tenía suficientes indicios (por ejemplo, el 6 de febrero se da cuen de que hay corriente hacia el Pacífico en consonancia con la marea) como para asegurar, ante las dudas del resto de los pilotos, que estaban en el Estrecho de Magallanes. Esto... ¿Dije de Magallanes? ¡No hombre, no! a un tío tan pagado de sí mismo como Sarmiento no se le podía escapar una oportunidad así y lo renombró ESTRECHO DE LA MADRE DE DIOS. Ya, sí, podría haber sido pedor, le podía haber puesto Estrecho de Sarmiento. O también mejor: Estrecho de Madredelamorhermoso. Pero en todo caso iba a dar igual, como sabéis.
El cruce del estrecho fue más o menos sencillo hasta su salida al Atlántico el 24 de febrero. Sarmiento cumplió las órdenes del virrey y señaló en este primer (guiño, codo, guiño) viaje al Estrecho dos zonas idóneas para establecer fortalezas: la Angostura de Nuestra Señora de Gracia y la de Nuestra Señora de Esperanza. Por lo demás, la descripción del estrecho es muy pormenorizada, como cabía esperar. Respecto a los indígenas, hubo varios encuentros con ellos, entre ellos con los patagones gigantes de hasta tres varas de altura (2,50 m). Los hubo afables, los hubo violentos en los que algún marinero perdió un ojo y hasta Sarmiento recibió un flechazo, pero hubo uno que...
"Regocijáronse mucho con esto , y con unas banderillas de lienzo que los nuestros trahían de ciertas tiras angostas de ruan , angéo y olandeta. De lo qual conjeturó Señas de haber Sarmiento que habían comunicado con gente de pasado por alli Europa: y ellos, sin ser preguntados, dieron á entender por señas patentes , que habían pasado por allí, ó estaban (y señalaron á la parte del Sueste) dos Navíos como el nuestro, de gente con barbas , vestidos y armados de aquella misma manera. Este fué el primer rastro que hallaron de las Naves Inglesas de Draque."
¡EL DRAQUE!
Y... No, obviamente esto no es todo lo que tengo que decir sobre Sarmiento y el Estrecho.
Con Dios.



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